Escucha este artículo
Audio generado con IA de Google
/
Hay procesos que, con pocos recursos, son orgullo en materia de investigación básica y su aplicación en la resolución de problemas de la sociedad. Uno de ellos es el adelantado por el grupo de física nuclear de la Universidad Nacional.
El cuento es paradójico, dado que los planes de los gobiernos en materia de investigación y desarrollo (I+D) no se cumplen. De acuerdo con el Observatorio de CyT, en 2013 la inversión total en I+D representó un pobre 0,22% del PIB, similar al de 2010 (0,21%).
La dicha está en que en el país hay ejemplos valiosos que resultan del trabajo en equipo, la preparación de sus miembros, la visión clara y la perseverancia. La cabeza del grupo de la Nacional es Fernando Cristancho, boyacense de Güicán, doctorado y posdoctorado en física nuclear en la U. de Gotinga (Alemania) y “posdoc” de Pittsburgh. Los demás líderes del grupo son también doctorados (Diego Torres, Luz Stella Veloza, Gustavo Martínez). Los estudiantes vinculados al grupo o bien hacen su doctorado, su maestría, o culminan su pregrado. El eje: investigación básica y aplicada en física nuclear.
La calidad de los doctorados y magísteres nacionales egresados del grupo la atestigua un impresionante registro de investigaciones internacionales en los campos de estructura nuclear, continuo nuclear, física nuclear aplicada (amén de los trabajos de grado y posgrado), con la mejor calificación que otorga Colciencias (A1). Investigan con las universidades de Lund (Suecia), São Paulo, Rutgers (EE.UU.), West of Scotland y Darmstadt (Alemania).
Lo clave del cuento: la relación que hay entre investigación básica y la aplicada. Particularmente, en el ámbito de la física nuclear es impresionante el beneficio que para un país como Colombia pueden tener las aplicaciones de investigaciones como las del grupo de la Nacional.
Los próximos años requerirán un esfuerzo notable en el desminado. Ni Farc ni Eln tienen mapas de dónde han sembrado las letales armas que amputan y matan a diario. El grupo de Cristancho está tramitando patentes “en el uso de radiación gamma en diagnóstico de superficies y de neutrones en la localización de material explosivo”.
Sin saberlo, estamos expuestos a radiaciones nucleares: al menos 500 instituciones (industrias petrolera, cementera, centros de salud, etc.) las utilizan y no hay esquemas de asesoría y protección radiológica y, en general, se carece de gestión sistemática de materiales radioactivos. El grupo tiene las herramientas para ello.
Una de las claves del futuro consiste en que el grupo de la Unal pueda asociarse con la Dirección de Asuntos Nucleares (Servicio Geológico Colombiano), con el fin de poder utilizar el reactor nuclear (del antiguo IAN) como apoyo para la investigación básica y aplicada en física nuclear. Los objetivos del SGC y del grupo de física nuclear de la Nacional pueden converger en una sinergia que contribuirá a la paz y a múltiples desarrollos de beneficio social y económico de Colombia.