Escucha este artículo
Audio generado con IA de Google
/
Durante una audiencia preliminar, el senador de Cambio Radical Reginaldo Montes y su colega liberal Juan Manuel López Cabrales hicieron dicha solicitud ante los nueve magistrados de la Sala Penal de la Corte Suprema de Justicia para evidenciar que las pruebas que han sido presentadas en su contra son falsas.
De acuerdo con López Cabrales, el testimonio de Iguarán Arana y de Maya Villazón demostrará que él es inocente y que en ningún momento ha tenido vínculos con grupos de Autodefensas.
El parlamentario liberal explicó que los dos funcionarios pueden confirmar las continuas denuncias que él presentó en contra del ex jefe paramilitar Salvatore Mancuso, quien, según ha dicho Cabrales, lo amenazó de muerte a él y a varios miembros del liberalismo en Córdoba.
Desde que López Cabrales fue vinculado al proceso de la parapolítica, ha usado como principal arma de defensa dichas amenazas y las frecuentes denuncias que él hizo de la influencia de los paramilitares en la vida política de ese departamento de la Costa Atlántica.
La prueba principal que tiene la Corte Suprema en contra del senador liberal es el documento del Pacto de Ralito, que suscribieron varios políticos en 2001 con las Autodefensas y en el que aparece la firma de López Cabrales.
El acusado siempre ha sostenido que estuvo en dicha reunión y firmó el documento para proteger su vida. "Fui a salvar mi vida como lo han hecho muchas personas", reiteró durante la audiencia preliminar.
Otra de las pruebas en contra del parlamentario es el testimonio del propio Mancuso, quien durante una diligencia de versión libre aseguró que López Cabrales, así como Reginaldo Montes y otros congresistas, lo buscaron para negociar acuerdos políticos que les permitieran lograr los votos de la Costa Caribe.
De acuerdo con el ex jefe ‘para’, Juan Manuel López Cabrales, el mayor elector en Córdoba y uno de los caciques políticos de la Costa Caribe, incumplió un trato que hizo con las Autodefensas lo que causó una crisis en las conversaciones de paz entre el Gobierno y ese grupo armado ilegal, que se llevaban a cabo en Santa Fe de Ralito.
Las palabras de Mancuso han sido refutadas en varias ocasiones por el parlamentario y durante la audiencia preliminar volvió a desmentir al desmovilizado. "Todo es una trampa. Mancuso quiere sacar a posibles rivales porque tiene aspiraciones políticas y yo le coloqué 150 mil votos en Córdoba".
Por su parte, Montes, miembro de cambio Radical, insistió en que varios de los testimonios que se han presentado en su contra son falsos y que muchos de los testigos solo quieren "desahogarse en su contra".
López Cabrales y Montes están acusados del delito de concierto para delinquir agravado, por supuestamente hecho alianzas políticas con grupos paramilitares, para lograr los votos necesarios para ocupar un cargo de elección popular.