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El comandante del Ejército, general Óscar González,manifestó que el Cabo Segundo Miguel Preciado Torres recibirá una sanción penal por abandono del servicio y por desfalco, debido a que recibió recursos del Estado ante su supuesta condición de secuestrado.
El Alto Oficial no descartó que la sanción penal por desfalco se extienda a sus familiares quienes al parecer tenían pleno conocimiento de su engaño.
"A la familia de este soldado se le prestó el debido apoyo teniendo en cuenta la lamentable condición del mismo. Por esto, la acción legal por desfalco se extenderá a sus familiares quienes fueron los realmente beneficiados", puntualizó González.
El fraude del militar fue descubierto tres años después de su supuesto secuestro a manos de la guerrilla por una riña callejera entre su hija y otro joven que puso al descubierto la verdad: no estaba en manos de las Farc, sino en su casa.
El secuestro del suboficial se reportó en 2007 cuando viajaba hacia el Batallón 39 de contraguerrilla en la región Sumapaz. La versión no tenía asomo de dudas, pues además de la extraña desaparición, su esposa le envió varios mensajes a través de la radio.
Así, el nombre del cabo segundo fue incluido en la lista de secuestrados del Ejército y su familia alcanzó a recibir parte de su sueldo y otros beneficios e incluso, altos mandos militares le habían rendido homenaje en varias oportunidades.