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La Fiscalía presentó una seria de fallas documentales en los reportes entregados por los uniformados implicados en la desaparición y muerte de Julián Oviedo Monroy, de quien no se conoce de su paradero desde el 2 de marzo de 2008.
En algunos caso, según relató la delegada de la Fiscalía, los informes tenían fechas futuras "como si pudieran predecir el futuro".
En otros documentos, ni siquiera se especifican datos básicos como la fecha o el nombre de la operación.
"Los militares del Batallón Santander aportaron documentos que al ser analizados, deja entrever una manipulación y hasta falsedad en documentos públicos tan delicados, que justifican la utilización de la fuerza letal", dijo la Fiscal durante su intervención.
Además, la Fiscal señaló que el informe entregado por el Ejército reporta el gasto de más de 500 cartuchos para este combate, donde sólo murió una persona.
"Uno se pregunta señor Juez, donde quedan las maniobras de inteligencia y por qué no lo capturaron", dijo la delegada quien además señaló que el día que se realizó el combate no había autorización.
Los 19 militares asistieron a la audiencia vestidos de civil y la Fiscalía les imputó cargos por falsedad ideológica en documento público, concierto para delinquir, desaparición forzada agravada y homicidio agravado.
Ninguno de los uniformados aceptó los cargos, entre ellos el coronel (r) Álvaro Diego Tamayo, en cabeza del batallón de Infantería General Santander quien fue destituido en la purga hecha el año pasado por el tema de las ejecuciones extrajudiciales.