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Campesinos enardecidos enterraron vivo a un joven de 18 años en una aldea quechua del sur de Bolivia por haber violado y matado a una mujer, el grupo ató las manos del presunto asesino y lo metieron boca abajo en una fosa colocándole encima el ataúd de la mujer.
«El supuesto agresor Santos Ramos Colque, de 18 años de edad, fue enterrado vivo, con las manos amarradas, metido boca abajo a la fosa. Encima colocaron el cajón de la difunta y luego lo cubrieron de tierra«, relató el fiscal Gilberto Cruz.
El incidente se produjo en el poblado andino de Colquechaca, a unos 400 kilómetros al sur de La Paz.
De acuerdo con investigaciones preliminares, el joven fue acusado por los campesinos de la muerte y violación de una mujer de 35 años, que «lo golpearon, lo apalearon» y después «lo enterraron vivo«, agregó el fiscal.
Un reducido grupo policial no pudo contener la turba «de unas 100 personas», señaló el fiscal, quien dijo que todavía no se ha podido recuperar el cuerpo Ramos.