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El próximo jueves 27 de noviembre será un día clave para el mercado mundial de hidrocarburos, pues se realizará la próxima reunión de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP). La expectativa radica en que el mundo sabe que desde la fundación de esta asociación, en septiembre de 1960, su estructura de cartel conformada por 12 de los principales productores le permite llegar a concertar entre sus miembros estrategias para contraer o expandir la oferta del recurso, lo cual más de una vez le ha ayudado para impulsar la cotización internacional del crudo. Es por esto que varios agentes de esta industria esperan que en menos de cinco días el precio del petróleo puede comenzar su camino a recuperarse de la caída de más de 25% que ha sufrido desde julio de 2014.
Esteban González, analista de Alianza Valores, indicó que “la próxima reunión de la OPEP solo tendrá un efecto placebo en el mercado, pues será un impacto de corto plazo y no estructural. A pesar de que sus miembros lleguen a un acuerdo de recortar la producción, solo arreglarían el problema por el lado de la oferta, sin ningún efecto que logre reactivar la demanda mundial por crudo, que es uno de los grandes problemas del sector actualmente. Es por esto que, sea cual sea el resultado de la junta de este jueves, es poco probable que el precio del petróleo vuelva a subir por encima de los US$100. En cambio, si se llega a un consenso la cotización podría subir hasta los $85, y si no, debería seguir estable bajo los niveles actuales (US$75)”.
El argumento de González es consistente si se tienen en cuenta tres factores. El primero es que los siete años que la economía mundial lleva en crisis, ha reducido en gran medida la demanda mundial por materias primas. Al mismo tiempo China, un país que hace cinco años promediaba crecimiento del productos por encima del 10%, se está desacelerando, al punto en que actualmente promedia el 7%. Además, la intensificación de la extracción de crudo por medio de técnicas alternativas como el fracking ha llevado a Estados Unidos al borde de la autosuficiencia, pues en los últimos tres años regresó a su promedio de extracción de hace 30 años (9 millones de barriles diarios).
Por su parte Camilo Pérez, analista del Banco de Bogotá, explicó que “no importa cuál sea el resultado de la próxima reunión de la OPEP, el precio del petróleo no debería bajar más, pues si no se llega a un acuerdo entre los 11 miembros de la organización, debido a estos niveles de cotización del crudo muchos proyectos de extracción deberían cerrar, produciendo que la oferta se reduzca y en consecuencia los referentes WTI y BRENT deberían volver a subir. En contraparte, si el próximo jueves 27 de noviembre hay un consenso, el compromiso de reducir la oferta tendría el mismo efecto y la valorización del hidrocarburo tendría que subir”.
Sin embargo José Vicente Romero, director de análisis macro y sectorial de Fedesarrollo, advirtió que “cuando se aprecian niveles de caída del precio del petróleo como el de ahora, la OPEP opta por recortar la producción de crudo, pero para que funcionen este tipo de medidas es necesario que exista un alto grado de coordinación entre sus miembros. Y el problema es que históricamente se ha visto que por lo general alguno de los países incumple el acuerdo, porque hay productores como Venezuela que son más dependientes de esta industria que los otros y no pueden soportar de la misma manera los cambios en la ganancia por este tipo de comercio”.
En conclusión, los diferentes análisis consultados por El Espectador apuntan a la misma dirección: que el papel de la OPEP no es tan determinante después de todo, porque aun si se llega a un acuerdo el próximo jueves, no hay garantía de que sus miembros cumplan con el compromiso de producción. Además, este tipo de estrategias no sirven para solucionar los problemas estructurales de la caída de la demanda mundial por crudo y la cada vez más cerca autosuficiencia de Estados Unidos ha llevado a algunos de sus senadores a adelantar procesos legales para que en un futuro este país pueda convertirse en un exportador más del hidrocarburo.
* jvega@elespectador.com / @camilovega