
Escucha este artículo
Audio generado con IA de Google
/
Una de las conclusiones a las que llegó un estudio realizado por la firma Econometría y encargado por el Ministerio de Cultura, es que gracias a la entrada en vigencia de la ley 1493 de 2011, “los espectáculos públicos de las artes escénicas solamente están declarando y pagando un 24% sobre el total de impuestos que hubieran tenido que pagar si la ley no hubiera sido reglamentada”. Esto se debe a la disminución en la carga tributaria que tenía el sector antes de 2011.
El objetivo de la creación de esta norma, sancionada el 26 de diciembre de 2011, fue “estimular, formalizar y democratizar y hacer competitivos el sector de las artes escénicas en Colombia”.
Desde la entrada en vigencia, y comparada con las cifras que el DANE reportó en 2008 cuando cuatro millones de personas asistieron a eventos culturales, 400 mil personas más estuvieron presentes en eventos como conciertos y obras de teatro.
El recaudo de impuestos por concepto de esta industria llegó a los $31 mil millones aumentando en un 33% con relación al periodo en el que la ley no existía. La idea de que estos eventos deben ser gratuitos aún persiste en la mente de los colombianos, por esta razón, el 70% del público amante del teatro, la danza y la opera asistió de manera gratuita.
Según Econometría, “el sector tiene una buena dinámica pero otros de la economía han crecido más. Sin embargo esto es una oportunidad para que las empresas ofrezcan más servicios culturales”.
Las ciudades que mayor impacto pueden generar en esta industria son Bogotá, Medellín y el tercer lugar se lo dividen entre Cali, Cartagena y Barranquilla.