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Ecopetrol comenzó a utilizar el referencial del mar del norte (Brent) cuando la diferencia del precio de este indicador petrolero y su hermano texano (WTI) alcanzó los US$25 dólares en 2011, y los beneficios de esta decisión se vieron este año, pues debido a que en junio su valor llegó a niveles de más de US$110, por varios meses la estatal amortiguó los efectos de las constantes caídas de la cotización internacional del hidrocarburo que se han presentado desde julio de 2014. Sin embargo, desde el comienzo de noviembre el mundo ha observado cómo la diferencia entre los dos indicadores se ha reducido a tan solo US$2, y este jueves el Brent siguiendo la tendencia del WTI, y cerró en US$78.
Las bolsas del mundo no tardaron en reaccionar, pues el índice de volatilidad VIX, una medida de estrés de mercado, al cierre de esta publicación subía más de 8%. Al mismo tiempo Standard & Poor’s, el emblemático indicador de la bolsa de Nueva York, registraba pérdidas de más de 0,3%, mientras tanto en Colombia las caídas en el precio de la acción de Canacol Energy (14%) y Ecopetrol (2%), jalonaron el Colcap hasta el punto de presentar pérdidas de más del 1%.
Juan David Ballén, analista de Casa de Bolsa explicó que “el Brent más que el WTI, refleja el estado de la industria petrolera mundial, pues históricamente se ha observado que refleja mejor las decisiones de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP)”.
El problema de la convergencia de los índices petroleros, es que el país pierde maniobrabilidad, y esta vez no tendría sentido aplicar la misma estrategia de 2011 bajo un diferencial de US$2. Además la perdida de los retornos de Ecopetrol implica al mismo tiempo un golpe a la estructura fiscal del país, pues según el Marco Fiscal de Mediano plazo indica que por cada dólar que cae el WTI, la nación deja de recibir $420.000 millones.
Asimismo hay que tener en cuenta que los movimientos de los precios del petróleo en un país como Colombia, que según el Dane el 70% de la inversión extranjera se dirige al sector minero energético, repercuten directamente en la apreciación del peso colombiano. Es por esto que el analista del Banco de Bogotá, Camilo Perez, le contó a este diario que con el promedio de cotización de las referencias WTI y el BRENT de US$77, la tasa de cambio podría subir hasta los $2.132.
A pesar de que el $75 dólares es considerado por los analistas internacionales como el punto de rebote del WTI, es decir que no debería bajar más, sobre las tres de la tarde de este jueves el indicador texano se cotizaba en US$74,29. No obstante, Camilo Perez concluyó diciendo que “US$70 es el costo del petróleo más caro, de manera que se podría espera que sea el límite del descenso de los dos referentes petroleros, aunque de traspasar esta barrera la cotización del hidrocarburo podría llegar hasta los US$60”.
Por otro lado debido a que el incremento de la tasa de cambio encarece el precio de los bienes importados, otro efecto que se podía apreciar es un aumento de los precios de la economía, aunque es claro que el Banco de la Republica podría subir la tasa de interés para prevenir esto.
Sin embargo un estudio del banco central colombiano establece: “El grado de transmisión de los choques a la tasa de cambio sobre la inflación local es un asunto de primera preocupación de las autoridades monetarias, más cuando los cambios son positivos y de tamaño significativo. A partir de los resultados del documento se puede concluir que dicha transmisión es menos que proporcional, tanto en el corto como en el mediano plazo, es asimétrica y su grado depende del estado de la economía. Los modelos, análisis y decisiones de la política monetaria deberían incorporar esta conclusión”.
* jvega@elespectador.com / @camilovega0092