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Uno de los dos supuestos autores materiales del asesinato de un soldado en el barrio londinense de Woolwich, Michael Adebowale, fue dado de alta del hospital el martes y transferido a una comisaría de la capital para ser interrogado, anunció la policía.
Adebowale, un británico de origen nigeriano de 22 años convertido al islam radical, estaba ingresado desde que resultó herido por agentes de las fuerzas del orden en el lugar de la matanza el pasado miércoles, al igual que su cómplice Michael Adebolajo, de 28, quien continúa «estable» en el hospital.
La policía precisó que el joven Adebowale, de quien se conocen todavía pocos detalles, se encuentra ahora «detenido en una comisaría del sur de Londres» donde «será interrogado por agentes de la sección antiterrorista» de Scotland Yard.
El comunicado señala por otro lado que, a su llegada a la comisaría, los agentes informaron a Adebowale que, además de sospechoso del asesinato del militar, era también sospechoso del «intento de asesinato de un policía» en el momento en que iba a ser detenido.
Adebowale y Adebolajo, quienes estaban fichados por las autoridades británicas, mataron al soldado Lee Rigby, de 25 años, el pasado día 22 en pleno día en una calle cercana a un cuartel del barrio de Woolwich (sureste), antes de justificar sus actos ante los testigos con proclamas yihadistas.
Numerosos testigos citados por los medios locales dijeron que los agresores atropellaron primero al soldado, que iba vestido de civil, y luego lo acuchillaron con violencia al grito de «Alá Akbar» (Alá es grande).
La familia de Adebolajo expresó el martes su «profunda vergüenza y aflicción» por la muerte de Rigby, a cuyos allegados envió su «más sentido pésame» a través de un comunicado.
«Deseamos manifestar públicamente que creemos que no hay lugar para la violencia en nombre de la religión y la política», agregaron los familiares del joven.
En unas escalofriantes imágenes filmadas por testigos poco después del ataque, Adebolajo, llevando un cuchillo de carnicero y otro de cocina en sus manos ensangrentadas, dice: «Juramos por Alá todopoderoso que nunca dejaremos de combatiros a menos que nos dejéis en paz».
«Hemos actuado así por la única razón de que hay musulmanes que mueren diariamente a manos de soldados británicos», agrega en otro momento, repitiendo el habitual discurso islamista contra la intervención de las fuerzas occidentales en países musulmanes, como la que hay actualmente en Afganistán.