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Siendo clubes de los más históricos en sus respectivos países y habiendo forjado una vasta historia en el continente americano, ni River Plate de Argentina, ni América de Cali de Colombia, pudieron salvarse del trauma llamado ‘Descenso’.
El 16 de junio del 2011, River Plate caía ante Belgrano en el partido de la Promoción y un llanto Monumental copó el corazón del club de la banda cruzada, que al ser el equipo con más títulos locales, nunca imaginó que su legado se vería manchado por aquel paso a la B Nacional.
América de Cali tuvo el día más negro de su vida, el 17 de diciembre de 2011, cuando cayó por penales ante Patriotas y un Pascual Guerrero copado sufrió los azotes que llegan al alma de los futboleros.
River Plate vs. América de Cali: un compromiso que se convirtió en clásico continental a causa de las inolvidables finales jugadas en 1996 y 1986, las cuales siempre favorecieron a los argentinos. La escuadra roja del Valle del Cauca, ostenta el record de ser el más veces subcampeón del torneo de clubes más importante de América. Si es bueno o malo, lo juzga cada quien.
Este miércoles fue la primera ocasión en que los riverplatenses se alzaron con la Copa Libertadores, sin vencer en la contienda definitiva a los ‘Diablos Rojos’. Y dicha gloria para los de Núñez, rememora el martirio de los americanos, quienes no ven cumplida la promesa que hizo su presidente en 2013: “Tras salir de la Lista Clinton, se confirmó el contrato por tres años para el técnico Diego Umaña. Los objetivos con el nuevo entrenador son: En 2013 el ascenso a la primera división, en 2014 ganar la liga colombiana y en 2015 salir campeón de la Copa Libertadores”, decía por aquellos tiempos Oreste Sangiovanni.
La verdad es que mientras River festeja ser el actual campeón de los tres campeonatos de clubes más importantes de la Conmebol: Copa Sudamericana, Recopa y Copa Libertadores, América lucha por culminar en diciembre con el insulto a su preponderancia y, por qué no, imitar los pasos resurgidores de su verdugo continental.