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La nube de periodistas en el sector de El Poblado, al suroriente de Medellín, impide que el edificio de la clínica El Rosario pase desapercibido. Hasta él llegan en peregrinación constante desde hace cuatro días los simpatizantes de Sergio Fajardo, el candidato vicepresidencial del Partido Verde que sufrió un accidente el 8 de mayo cuando hacía su rutina en bicicleta y que hoy será dado de alta tras una exitosa operación de cadera.
El dispositivo de vigilancia en el lugar es evidente y tanto la campaña del Partido Verde como los familiares del ex alcalde de Medellín se aseguraron de que ni siquiera se supiera en qué habitación estuvo recluido, a fin de evitar interrupciones que pudiesen retrasar su recuperación, según órdenes del doctor Julio César García. No sólo se trataba de darle reposo al paciente, sino de evitar contacto con agentes bacterianos que desencadenaran problemas posoperatorios. Las únicas personas que pudieron verlo tras la operación —que duró cinco horas— fueron sus padres, su esposa Lucrecia Ramírez y sus dos hijos, Mariana y Alejandro. También lo visitó Sandra Ocampo, su jefa de prensa.
Tan pronto recuperó la conciencia tras la operación, Fajardo se reincorporó a la campaña asumiendo las riendas de su difusión por internet. Armado de un computador se dedicó a twittear y hoy a las nueve de la mañana reaparecerá en público para decir que deberá usar muleta unos tres meses, que lamenta no haber podido dedicar más tiempo a las correrías por Antioquia y que aspira a acompañar al candidato presidencial Antanas Mockus en el cierre de campaña en la capital antioqueña, el 15 de mayo. Así se lo anticipó a El Espectador en esta charla desde la clínica:
¿Cómo va su recuperación?
La lesión fue más seria de lo previsto, pero la operación del doctor Julio César García fue excelente. No me ha dolido y me dicen que la recuperación es lenta y debo tener mucho cuidado para no apoyar la pierna golpeada.
¿Cómo sucedió el accidente?
Ya había terminado el recorrido, me puse a hacer mi rutina habitual de 100 metros en un cambio muy suave y desafortunadamente se me resbaló la bicicleta.
¿Cuál es el diagnostico?
El fémur reventó el acetábulo, una pieza delicada de la cadera.
¿Cuánta incapacidad tendrá?
Para apoyar la pierna, tres meses. Me movilizaré con muletas o caminador mientras tanto.
¿Y sí se va a quedar quieto?
Voy a seguir juicioso las instrucciones del doctor.
Lo más difícil de esta situación.
La impotencia de saber que mis compañeros están trabajando en la campaña y yo acá haciendo fuerza para que todo nos salga muy bien.
¿Y cómo apoyará la campaña?
Usaré el teléfono para dar entrevistas radiales a todas las emisoras del país, internet, televisión en la medida que pueda, escribiré permanentemente. La emoción del contacto con la gente es irreemplazable, pero estamos en el siglo XXI, funcionará. Volveré a la calle tan pronto como sea posible, sin arriesgar la recuperación para no pagar las consecuencias por el resto de la vida. Soñaría con estar al lado de Antanas en el cierre de la manifestación en Medellín, el 15 de mayo, al lado del Parque Explora. Ojalá pueda.
¿Cuántos mensajes ha enviado en estos días?
Me declaré desbordado. No podía responder más a los mensajes de apoyo y solidaridad. No doy abasto. Muchas gracias a la gente por el cariño y la compañía.
¿Qué tanto afecta su situación a la campaña?
Es una lástima no poder dedicarle más tiempo a Medellín y a Antioquia, que era lo que esperaba hacer estas últimas semanas.
¿Qué duele más: la cirugía o no poder estar en la calle?
Sin duda, no poder estar en la calle. La cirugía salió muy bien.
Las encuestas los dan como ganadores. ¿Están confiados?
Confiado nunca, todavía tiene que llegar a muchos más lugares la ola verde.
¿Quién hará el trabajo por usted en la calle?
Todos los que repartan un volante del Partido Verde, peguen un afiche en casa, escriban un correo, hagan una llamada…