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El Foro Económico Mundial (FEM) para América Latina tomó el jueves, en su día de cierre, un giro hacia lo social. Fue propiciado por el propio Klaus Schwab, director del Foro, quien en un conversatorio con los presidentes de Colombia, Álvaro Uribe; de República Dominicana, Leonel Fernández; de Guatemala, Álvaro Colom, y de Panamá, Ricardo Martinelli, planteó la discusión alrededor de cómo reducir los niveles de pobreza en la región mediante la integración de los países.
Las intenciones de Schwab parecieron diluirse en la primera intervención del Presidente colombiano, quien dijo que en este momento lo que se advierte es un debilitamiento de la Comunidad Andina de Naciones (CAN), lo que plantea la necesidad de buscar más posibilidades de unión con Mercosur, pero se quejó de la falta de solidaridad en este organismo en el combate al terrorismo.
Y fue más allá, citó el caso de México, “que libra una batalla propia contra este flagelo. Es un asunto de todos, no se puede construir unidad si hay países que no condenan el terrorismo. En Unasur hay pronunciamientos, pero faltan hechos concretos para combatirlo”.
Uribe regresó al planteamiento inicial de la reunión, cuando reiteró que el camino hacia la reducción de la pobreza y alcanzar mayores niveles de equidad es la promoción de la inversión, “a lo cual hay que añadirle la educación de calidad”.
El planteamiento lo recogió el presidente de República Dominicana, Leonel Fernández, cuando manifestó que América Latina es un continente joven, donde se han presentado cambios. “Hoy, el 70% de la población en la región vive en las ciudades y hay que sintonizarse con esta realidad, ver las oportunidades que de allí se derivan, como el fortalecimiento de la clase media urbana, en lo cual los gobiernos se deben comprometer para potenciarla a través de la educación”, señaló.
El reconocimiento sobre la obligación de fortalecer los sistemas educativos fue creciendo en el Foro y Martinelli, de Panamá, planteó que si bien en Latinoamérica se vive un momento de crecimiento en la apertura comercial, para sacarle provecho en beneficio de los habitantes de los países se hace necesario que la capacitación de los recursos humanos responda a las necesidades que el fenómeno comercial plantea. Y se atrevió a poner el dedo en la llaga: se refirió a la necesidad de que se abra la estructura de propiedad de las empresas en la región “que en su mayoría son de familias. Hay que buscar una democratización a través de acceso al mercado de capitales, por medio del cual más personas tengan acceso a los beneficios corporativos, obtengan recursos y con ellos tengan acceso a una educación de mayor nivel . Esa es la mejor inversión que se puede hacer a largo plazo”.
Con este panorama, las tecnologías de la información aparecen como herramienta para potenciar el alcance de la educación, sobre lo cual Álvaro Colom, presidente de Guatemala, hizo una manifestación que dibuja el momento: “un joven pobre en la región es aquel que no tiene acceso a un computador”.
En el desarrollo del conversatorio de los presidentes, la equidad alrededor de la educación fue incorporada por el ex obispo católico y hoy presidente de Paraguay Fernando Lugo, quien en tono categórico manifestó que el compromiso que las naciones deben adquirir es capacitar y educar para el trabajo que demandan los momentos de los países “y de esta manera se le devuelve la dignidad a la persona”.
También hubo acuerdo sobre que en estos esfuerzo debe participar el sector privado, a lo cual Woods Staton, el colombiano que preside Arcos Dorados, la compañía que maneja la franquicia de McDonalds en América Latina, manifestó que los empresarios tienen que ser conscientes del entorno y el compromiso con la educación es una obligación. “Una sociedad mejor se convierte en crecimiento para los negocios”.
Mantener la inversión
En una reunión del presidente Álvaro Uribe con 35 de los principales empresarios que llegaron al Foro Económico, entre ellos altos directivos de Coca-Cola, el grupo indio Tata, Dell y Polar de Venezuela, el mandatario manifestó que “Colombia necesita de su inversión y con esta visita ustedes pueden advertir de primera mano la confianza que hay en el país”.
La reunión también sirvió para establecer las prioridades que tiene el Gobierno alrededor de la inversión: mantener el crecimiento en minas y energía, apostarle al fortalecimiento en servicios, incrementar el fortalecimiento en biocombustibles, producción de software y servicios tercerizados.
De igual manera, los 150 empresarios colombianos participantes han tenido reuniones con sus pares venidos de otros países, el 60% de naciones fuera de Latinoamérica, y Proexport ha puesto en marcha un programa especial para hacer seguimiento a los negocios.