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El Partido Republicano, en problemas ya por haber costeado una visita a un club con temática sadomasoquista, vuelve a estar en el punto de mira tras haber incluido el teléfono de una "línea caliente" en una carta solicitando fondos.
El portavoz del Partido Republicano, Doug Heye, explicó que se trata de un "error tipográfico", pero no falta quien, como la cadena de televisión CNN, apunte que el error no podía haber llegado en peor momento.
"Nos encantan las conversaciones picantes tanto como a ti", dice una voz femenina al otro lado del teléfono al que los republicanos instaron a sus potenciales donantes a llamar por error.
La voz grabada de la mujer da la bienvenida a los que llaman refiriéndose a ellos como "chicos sexy" y les dice que tienen la oportunidad de hablar con "estudiantes, amas de casas y chicas trabajadoras de todo el país".
Este incidente llega después de que el Comité Nacional Republicano despidiera esta semana a la responsable del programa de relaciones con grandes donantes por organizar una visita a un club de "topless" y exhibiciones sadomasoquistas.
Según informó el Washington Post, Allison Meyers, directora del programa Young Eagles, que cultiva las relaciones con grandes donantes menores de 45 años, pidió al Comité Nacional Republicano que reembolsara cerca de US$2.000 a un consultor por la visita en enero al club Voyeur de Los Ángeles.
El club emplea a bailarinas en "topless" que llevan prendas típicas de actos sadomasoquistas y simulan actos sexuales.
El desembolso de esos fondos se ha convertido en un episodio embarazoso para el presidente de los republicanos, Michael Steele, en momentos en los que el partido trata de movilizar a sus bases de cara a las elecciones legislativas de noviembre.
La visita al club Voyeur tuvo lugar tras una cena en el Hotel Beverly Hills en la que participaron unos 50 jóvenes republicanos.
Según funcionarios republicanos consultados por el Washington Post, unos doce jóvenes republicanos y la propia Meyers acudieron al club de Los Ángeles.
El relato contó el diario, Meyers intentó pagar la factura de US$1.946 con una tarjeta de crédito pero la misma fue rechazada.
La empleada del Partido Republicano pidió entonces a Erik Brown, un consultor político que también acudió al club, que se hiciera cargo de los gastos con la promesa de que le serían reembolsados.
El Comité Nacional Republicano envió un cheque a Brown el 4 de febrero, un pago que posteriormente llamó la atención de la prensa.
La nomenclatura del Partido Republicano ha tratado de distanciarse de la visita, al mencionar que Steele, el presidente del partido, estaba de vuelta de un viaje a Hawai en ese momento y no tenía constancia del reembolso.