Escucha este artículo
Audio generado con IA de Google
/
Según fuentes militares, este importante golpe a la red logística de las organizaciones armadas ilegales del país, permitió detener las acciones terroristas que se venían desarrollando contra la Fuerza Pública.
El material de guerra estaba distribuido en tres caletas con municiones y explosivos.
La primera de estas acciones militares fue adelantada por efectivos de la Quinta Brigada contra la cuadrilla 24 de las Farc en el sector de Quebrada Grande, jurisdicción de Simití (Bolívar).
En la zona, las tropas se incautaron de 7.200 proyectiles de guerra, 2 fusiles, una pistola, 8 proveedores e igual número de minas antipersonal y 15 estopines eléctricos. También fueron hallados ocho uniformes de uso privativo de las Fuerzas Militares.
Entre tanto, en la vereda Monserrate, en San Juan de Arama (Meta), unidades de la Séptima Brigada descubrieron una caleta de la cuadrilla 42 de las Farc. Los terroristas almacenaban en el lugar 610 cartuchos, 10 minas antipersonal, una granada, 5 equipos de asalto hechizos y 1.297 kilos de víveres.
De otra parte, en el sector de El Diamante, en San Calixto (Norte de Santander), soldados de la Trigésima Brigada sostuvieron combates de encuentro con un reducto de la cuadrilla Libardo Mora del EPL.
Durante la acción no registraron bajas en las filas terroristas. Sin embargo, las tropas se incautaron de 652 cartuchos de diferentes calibres, 12 proveedores, 2 granadas de fragmentación y un radio de comunicaciones.