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Bae, el estadounidense condenado a trabajar en Norcorea

Solo hay especulaciones sobre el crimen cometido por el hombre de 44 años, de ciudadanía estadounidense y surcoreana, que fue sentenciado a 15 años de trabajos forzados en Pyongyang.

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Los crímenes específicos que haya cometido Kenneth Bae –de nacionalidad estadounidense y surcoreana- son una incógnita. Lo cierto es que la Corte Suprema de Corea del Norte lo condenó, después de permanecer detenido durante seis meses, a 15 años de arduo trabajo en el país comunista.

Según la agencia oficial del gobierno, la Korean Central News Agency (KCNA), la sentencia se debe a que Bae realizó “actos hostiles” en suelo norcoreano, aunque no especifica cuáles. “En el proceso de investigación él admitió haber cometido crímenes que pretendían desestabilizar la Democracia Popular de la República de Corea (DPRK) con hostilidad en su contra», indicó la KCNA el fin de semana pasado. «Sus crímenes fueron probados con evidencia”.

Versiones de varios medios, sin embargo, indican que el «crimen» cometido por el estadounidense fue tomar fotos de lugares no autorizados, por lo cual su sentencia sería inaudita, al tratarse de una ofensa común que el régimen comunista suele solventar borrando las imágenes o expulsando del país al dueño de la cámara. La sentencia a trabajos forzados es una condena reservada a delitos graves según la legislación de Corea del Norte. Otras fuentes especulan con que la sentencia esté relacionada con las convicciones religiosas de Bae, que es un cristiano devoto, o con su labor de ir al país a alimentar niños huérfanos. Do Hee-youn, dirigente de la Coalición Ciudadana por los Derechos Humanos de los Refugiados Norcoreanos, ha dicho al New York Times que “el escenario más plausible en el que puedo pensar es que él tomó algunas fotos de los huérfanos, y las autoridades lo consideraron un acto de propaganda anti- norcoreana”.

En cualquiera de los casos, el hecho tiene una incidencia política. Se produce menos de un mes después de que un ir y venir de amenazas nucleares sacudiera la península coreana. Mientras los ejércitos de Washington y Seúl hacían ejercicios militares en Corea del Sur, el régimen de Pyongyang consideraba esas maniobras una “provocación” y amenazaba con responder mediante un ataque nuclear preventivo contra sus enemigos del sur, las bases estadounidenses en la región y hasta al territorio continental de EE.UU. La presión diplomática logró que el joven dictador Kim Jung-un bajara el tono, pero ahora busca poner condiciones para iniciar un dialogo con Washington.

Primero, Kim Jung-un había exigido que para negociar se reconociera el estatuto nuclear de Corea del Norte en el sistema internacional (en el que el país comunista es el único sin derecho a lanzar un cohete al espacio o avanzar en su programa atómico), pero su pretensión fue de inmediato rechazada por EE.UU. y el gobierno surcoreano. Ahora Pyongyang tiene a un estadounidense detenido, que le servirá como una ficha para jugar en el ajedrez de las negociaciones y flexibilizar a sus enemigos norteamericanos.

Tras conocer la condena a Bae, el Departamento de Estado de Washington solicitó la liberación inmediata del ciudadano. También manifestó que «el bienestar de los ciudadanos de EE.UU es una prioridad fundamental”. La sentencia, además, se conoció horas después de revelarse que el expresidente estadounidense Jimmy Carter planea una próxima visita al país comunista.

¿Quién era Bae? Su nombre coreano es Pae Jun Ho. Tiene alrededor de 44 años y nació en Corea del Sur pero posteriormente adquirió la nacionalidad estadounidense. Sus amigos lo describen como un cristiano devoto y guía turístico de una agencia llamada Nations Tour. Residía en China, y viajaba frecuentemente a Corea del Norte para trabajar y alimentar a niños huérfanos.

Su detención fue reportada por la agencia surcoreana Yonhap News en diciembre del año pasado. Según ese portal el ciudadano estadounidense y surcoreano habría entrado a Corea del Norte a través del puerto de la ciudad de Rajin el pasado 3 de noviembre, para dirigir un tour de europeos. El reporte también indicaba que el arresto se produjo en Rason, una ciudad al nororiente del país, cuando se encontró “información sensible” en un disco duro perteneciente a uno de los turistas

El portal The Diplomat, especializado en noticias del Asia Pacífico, indica que en la pasada visita a Corea del norte del director de Google, Eric Schmidt, uno de los miembros de la delegación solicitó reunirse con Bae. Era Bill Richardson, el gobernador de Nuevo México, pero su solicitud fue rechazada. No obstante, logró hacerle llegar al reo (o rehén) una carta enviada por su hijo, que reside en Washington. La embajada sueca, que representa a EE.UU. en lo concerniente a procedimientos legales en Norcorea, realizó una visita a Bae en febrero pero no publicó información al respecto.

Bae es el sexto ciudadano estadounidense en ser detenido en Corea del Norte en los últimos años. Un elemento que hace pensar en que el arresto podría deberse a sus convicciones religiosas, es que entre los otros detenidos, tres eran cristianos. Bae es miembro de la Josepf Connection, un grupo cristiano con sede en Ohio. Corea del Norte ha tenido tradicionalmente una opinión no favorable de los grupos cristianos, debido a su papel bien documentado en la ayuda a desertores cruzan la frontera con China. Hasta ahora, sin embargo, todos estadounidenses detenidos han sido liberados con la mediación de la embajada sueca.

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