Escucha este artículo
Audio generado con IA de Google
/
La nueva viceprocuradora general de la Nación, Martha Castañeda, es una samaria de filiación liberal desconocida para el país, pero no para la Rama Judicial, según ella. Treinta años de carrera profesional acreditan su experiencia, pero algunos sostienen que no se ajusta para el perfil que debe tener un cargo tan importante como el suyo. Incluso se ha puesto a rodar el rumor de que su designación implicaba que el procurador Alejandro Ordóñez quería bajarle el perfil a ese puesto, muy al contrario de la anterior administración, en la cual Carlos Arturo Gómez tuvo una relevancia mayúscula. En diálogo con este diario, Castañeda le pidió al general Óscar Naranjo, director de la Policía, que extreme medidas para evitar sucesos tan aberrantes como el de los cuatro agentes que les echaron gasolina a dos jóvenes en Bogotá.
¿Cómo le propuso Alejandro Ordóñez que lo acompañara en este ‘chicharrón’?
Fue en Santa Marta. Estábamos conversando y le dije: “señor Procurador, hay que estar muy atentos a la corrupción, por favor, ya basta con eso”. Creo que eso le gusto. Además nos conocemos hace mucho tiempo.
El procurador es conservador, ¿cuál es su filiación política?
Liberal. Vengo de un hogar en el que mi padre, Rodolfo Castañeda Orozco, ocupó muchos cargos públicos por el liberalismo: fue senador, representante y gobernador del Magdalena.
Qué equilibrio. El procurador ultraconservador y usted liberal.
Así es, sin embargo, compartimos algunas posiciones.
¿Y es usted igual de devota?
Admiro mucho al doctor Ordóñez y puedo decir que él es un cristiano consagrado, de pronto yo no lo sea en igual medida. De cualquier manera, pese a algunas concepciones filosóficas distintas, al momento de adoptar una decisión prima la Constitución y la ley. Y en eso hay que ser claros.
¿Qué asuntos quiere impulsar desde la Viceprocuraduría?
Hay un temita que me preocupa mucho y es cómo hacer para que, junto con Bienestar Familiar, se pueda dar una mayor atención a estos niños que uno encuentra a las 11:00 de la noche en un semáforo pidiendo dinero.
Se dice que usted fue elegida en ese cargo para bajarle el perfil a la Viceprocuraduría.
Soy muy conocida en la Rama Judicial, no una desconocida como se pretende indicar. He estado en lista de elegibles en el Consejo de Estado en varias ocasiones y he sido una persona con excelentes calificaciones como magistrada del Tribunal del Magdalena.
¿Está de acuerdo con la tesis del doctor Alejandro Ordóñez de no investigar a los congresistas?
Sí, la comparto porque son los congresistas los nominadores del señor Procurador, la idea tiene un sentido ético.
La Procuraduría encarna mucho poder, ¿cómo hacer para no desbordarse?
Manteniendo la ecuanimidad, creo que quien ha ejercido sus atribuciones como juez de la República no le queda nada difícil.
¿Qué opinión tiene usted de la reciente sentencia de la Corte Constitucional que reconoció muchos derechos de las parejas homosexuales?
Muy respetable esa postura de la Corte Constitucional. De pronto, en nuestro ámbito interno lo que acontece es que no estamos acostumbrados a mirar que se den ese tipo de situaciones. Tal vez uno trata de preservar que no sea en el interior del terruño o de la familia.
Mejor dicho, usted acata el fallo pero no lo comparte.
No lo comparto, pero en el ámbito de mi óptica personal. No voy a controvertir si la sentencia era o no ajustada a la Constitución.
Aberrante el caso de los policías que les echaron gasolina a dos jóvenes en Bogotá.
Lamentable porque ve uno que en algunas instituciones no se están haciendo exámenes que son importantísimos, por ejemplo de psicólogos, con las personas que ingresan a formar parte de las instituciones. Pero también me preocupa lo que va a tener que pagar el Estado por la indemnización a esos jóvenes. Hay un daño patrimonial a la Nación.
Le pediría usted al general Naranjo que se instauren parámetros más rigurosos para ingresar a la Polícía.
Quienes realizaron esa acción lamentable son unos desestructurados. Se supone que ellos son los que deberían proteger la vida. Hay que examinar el ingreso de las personas a la Policía para que una opinión científica determine si están capacitadas o no para ese tipo de cargos. Por lo que sé en este caso se configuran perjuicios morales a los afectados porque se les quemó la cara.
¿Cómo hacemos para acabar situaciones como los falsos positivos?
Sentando precedentes y sancionando con rigor, porque estamos hablando de la vida de las demás personas.
¿Qué le dice a la comunidad gay que siente temor de que sus derechos no van a ser protegidos por las convicciones ultraconservadoras del doctor Ordóñez?
Que pueden tener la certeza de que esta administración es garantista y que priman, tanto para el procurador como para la viceprocuradora las garantías que establecen la Constitución y la ley. Y frente a eso no puede existir temor alguno.
Ustedes vigilan a todos los servidores públicos, pero, ¿quiénes los vigilan a ustedes?
Toda la comunidad, le pido a la sociedad que esté vigilante. La ciudadanía juzga en ese sentido.
¿Con qué decisión se va a estrenar usted?
Pronto lo sabrán.