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En abril de 2008, en la ciudad de Miami, el Gobierno Nacional, en cabeza del ministro de Hacienda y Crédito Público, Óscar Iván Zuluaga, recibió las banderas que distinguían a Colombia, y particularmente a Medellín, como sede de la Quincuagésima Reunión Anual de la Asamblea de Gobernadores del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y la Vigésima Cuarta Asamblea de Gobernadores de la Corporación Interamericana de Inversiones (CII), que se realizaron en la capital antioqueña entre el 27 y el 31 de marzo de 2009.
A partir de ese momento emprendimos la misión de hacer de esta Asamblea conmemorativa de los 50 años un hito histórico, no sólo en nuestro país, sino a nivel internacional.
Lo primero fue conformar el mejor equipo de trabajo, sólido y profesional. Con él, comenzamos a darle vida a este sueño, con un alto sentido de responsabilidad, honradez, exigencia e inclusión, que nos permitió cumplirles al BID, al país y a nuestra ciudad.
Con base en los lineamientos del Memorando de Entendimiento suscrito entre el BID y el Gobierno colombiano, se inició un riguroso proceso de planeación que no omitió detalle y que, por el contrario, le dio valor agregado a cada uno de los componentes del evento.
Más que cumplir con la organización de un certamen de talla internacional y orientados por una clara filosofía de trabajo en equipo, nos fijamos la meta de hacer un ejercicio de preparación de ciudad sin precedentes en la historia de Colombia y de Medellín. También invitamos y vinculamos a cada uno de los sectores interesados. El resultado de este proceso se resume en unas entidades, empresas, gremios y medios de comunicación altamente comprometidos con la exitosa realización del certamen. Ninguno de ellos ahorró esfuerzos y esta es la principal ganancia que les queda a la ciudad y a la región.
Hicimos de la Asamblea del BID la mejor ocasión para vender a Medellín, Antioquia y Colombia. Nuestra campaña “Medellín, la ciudad que refleja la transformación de Colombia” caló en la mente y el corazón de los miles de visitantes y espectadores que vivieron una experiencia inolvidable durante estos días.
Proyectamos la imagen de un país seguro y atractivo para los negocios y la inversión; de una región diversa y emprendedora; y de una ciudad moderna, competitiva y amable.
Los resultados hablaron en nombre del éxito rotundo de la Asamblea, de los cuales quiero resaltar algunos bastante representativos: ingresos por gestión comercial con la empresa privada de $10.000 millones; un superávit en la financiación del evento de $2.700 millones, de los cuales $1.700 millones de recursos públicos fueron devueltos a las respectivas entidades (Ministerio de Hacienda, Alcaldía de Medellín y Gobernación de Antioquia) y $1.000 millones de aportes privados se destinaron para la realización de cinco proyectos sociales en Medellín y Antioquia; El free press o divulgación del evento en los medios nacionales y extranjeros fue valorado en US$15,5 millones; la ocupación hotelera superó el 85% en la ciudad y llegaron 6.100 visitantes, de los cuales 2.500 eran internacionales.
Esto fue lo que soñamos desde el principio, y gracias al empeño y constancia de todos, lo logramos!
* Gerente general – Asamblea BID Medellín 2009. Actualmente Alto Consejero Presidencial para la Política Anticíclica.