
Escucha este artículo
Audio generado con IA de Google
/
Un viernes, después del trabajo, a Eyber Paví lo esperaban unos niños en su casa. “Don Paví, es que no sabemos cómo decirle. Manuela está escondida porque cree que usted la va a regañar… por jugar fútbol”, le dijeron aquella tarde de 2008. Su corazón latió con fuerza. No tenía idea de que su hija jugaba, y la sorpresa no terminaba ahí.
“¿Usted no la ha visto, don Paví? ¡Manuela es la que nos hace los goles en el equipo! El domingo tenemos partido y la necesitamos”, insistió uno de los niños. Entre la sorpresa y el calor sofocante de Pradera, Valle del Cauca, Eyber entró a la casa y la encontró escondida. “¿Cómo así, Manuela, que vos jugás fútbol?”.
“Sí, pa, pero no le había dicho porque pensé que me iba a regañar”, respondió ella, con apenas siete años, tras haber empezado a jugar en la escuela dos años antes. Eyber sonrió. “No, mami, si a usted le gusta, yo la apoyo. El domingo vamos al estadio de Pradera para que juegue”.
El día llegó y ella era la única niña en los dos equipos. Los defensas rivales no se intimidaron al verla, pero cuando el balón empezó a rodar, quedaron tendidos en el pasto. De aquí para allá y de allá para acá, los dejó atrás con enganches y goles. “Yo quedé aterrado. Ahí dije: ‘A esta niña no la puedo dejar acá’”, recordó Eyber Paví, papá de Manuela, para El Espectador, tras la ceremonia de los Premios Fémina Football, donde la delantera fue destacada como la mejor jugadora del año.
El orgullo de Pradera
Después de aquel partido, Eyber no perdió tiempo y comenzó a buscar un equipo donde su hija pudiera desarrollar su talento. Fueron a Palmira, pero les dijeron que no y les sugirieron probar en Águila Roja, pero ahí solo aceptaban jugadoras a partir de los 15 años. Entonces, intentaron en la escuela Carlos Sarmiento Lora, donde finalmente Manuela Paví encontró su lugar.
Desde el principio, su instinto goleador quedó en evidencia. Siempre fue delantera y tuvo un romance con el gol. “Fue una de las jugadoras que hizo crecer el fútbol femenino en la Sarmiento. Fue un pilar. Empezaron a quedar campeonas y a viajar”, recordó su papá.
Así comenzó la rutina de Manuela. Salía del colegio y, sin perder tiempo, su tío o su papá la recogían en moto rumbo a Juanchito para los entrenamientos. Entre partidos, goles y travesuras —como treparse a los árboles de su pueblo para bajar mangos—, su nombre empezó a sonar en el fútbol del Valle del Cauca. Con apenas 13 años, ya marcaba goles en la selección juvenil del departamento y su talento despertaba el interés de los clubes.
Su primera oportunidad en un equipo profesional llegó con Orsomarso, aunque en un inicio no le ofrecieron contrato. Ante la incertidumbre, Eyber y Manuela decidieron probar suerte en una convocatoria de América de Cali. En aquel momento, Jersson González dirigía el equipo femenino y más de 70 jugadoras se presentaron a las pruebas. Solo quedaron dos: Manuela y una futbolista de Santander.
“Vaya a la oficina para que le den guayos, uniforme y todo”, le dijo Jersson a Eyber. “¿Pero la van a dejar?”, preguntó el papá. “Eso yo no lo manejo, don Paví”, respondió el entrenador. Fueron a la oficina y les pidieron que regresaran al día siguiente para definir su situación.
La noticia llegó hasta Orsomarso, que reaccionó de inmediato. “¿Cómo así que Paví se fue a América? ¡Tráiganla, que le vamos a hacer contrato!”, dijeron los del club palmirano. Así, finalmente le ofrecieron un acuerdo y Manuela debutó en el equipo.
En 2018 comenzó a destacarse en la Liga Femenina. En su primer partido como profesional, ingresó desde el banco y marcó su primer gol ante Atlético de Cali, como menciona el periodista José Orlando Ascencio. Su paso por Orsomarso fue clave en su formación: jugó 16 partidos en dos temporadas y anotó tres goles, puliendo su talento para lo que vendría después.
Integró la selección Colombia sub-20 que disputaba el Sudamericano en Argentina durante 2020. Había marcado un gol en cuatro partidos y el equipo se preparaba para la fase final cuando llegó la pandemia. El torneo fue suspendido, la selección se disolvió y el fútbol femenino tuvo que esperar con paciencia su regreso.
Cuando se reanudaron las competiciones, Paví decidió cambiar de equipo. Dejó atrás el azul y blanco de Orsomarso para vestirse de verde y blanco en el Deportivo Cali. Siguiendo el consejo de su padre, buscó nuevos horizontes, también motivada por algunos incumplimientos del club palmirano. Toda esa experiencia la llevó a la selección de mayores con apenas 18 años, tras destacarse en las categorías juveniles. Para su familia, fue un momento inolvidable. “A uno le ganar la llorada. Nosotros somos muchos en la familia. Cuando la vimos en la selección, unos lloraban, otros se reían, pero siempre feliz”. dijo su papá para este diario.
La primera estrella de Cali
Deportivo Cali comenzó a armar un equipo competitivo, sumando jugadoras con experiencia en otros clubes. Manuela encontró en ese plantel a futbolistas de peso, como Kelly Ibargüen y Linda Caicedo, quienes habían sido campeonas con América en 2019. En su primera temporada, el equipo alcanzó los cuartos de final de la Liga Femenina, con Manuela aportando dos goles y una asistencia en seis partidos.
En 2021, el club siguió apostando y sumó aún más experiencia al plantel. Manuela respondió con un rendimiento sobresaliente: en 11 partidos, anotó seis goles y dio seis asistencias; luego, su actuación en la final contra Santa Fe fue punto y aparte.
En la ida, en El Campín, Cali goleó 1-4 con una noche brillante de Paví, quien marcó un gol, asistió en dos más y provocó el penal que significó el cuarto tanto. En la vuelta, el equipo empató 2-2 en casa con doblete de Linda Caicedo. Deportivo Cali y Manuela Paví celebraron su primera estrella en el fútbol femenino.
Ese año, en 2021, Manuela también fue reconocida como la mejor jugadora del año por Fémina Football, pero la alegría duró poco. Un mes después del título, sufrió una grave lesión: esguince grado I del ligamento colateral medial y ruptura completa del ligamento cruzado anterior en la pierna izquierda.
Se perdió la Copa Libertadores Femenina 2021 y tuvo que afrontar un largo proceso de recuperación. Su padre, Eyber, no pudo aguantar las lágrimas, pero fue Manuela quien terminó dándole fuerzas a la familia. “No, papá, no se pongan en esas. Yo voy a seguir adelante”, le dijo con firmeza. Y cumplió.
Tras meses de recuperación, volvió a las canchas y en 2023 fue fichada por Atlético Mineiro junto a Jorelyn Carabalí e Íngrid Guerra, aunque su paso por Brasil no fue el esperado. Fue entonces cuando, junto a Ingrid, tomó una decisión: “Parce, vámonos para Colombia, jugamos en Cali, quedamos campeonas y nos vamos”. Regresó al país en busca de ritmo, continuidad y una nueva oportunidad en la selección tras superar lesiones y dificultades personales.
La mejor jugadora del año
Y así fue. Manuela Paví regresó a Colombia para disputar la Liga Femenina 2024 y formó un ataque letal junto a Íngrid Guerra. Deportivo Cali finalizó en la cuarta posición del todos contra todos con 26 puntos y, tras unos cuadrangulares muy disputados, alcanzó la final contra Independiente Santa Fe. Una vez más, Paví se convirtió en la gran figura.
Con velocidad, potencia y una definición letal, la delantera celebró cinco goles durante la temporada y fue la encargada de arrebatarle el cuarto título a Santa Fe. En la gran final, silenció El Campín con un doblete que demostró, una vez más, de qué está hecha.
En cuanto a selecciones, Paví también ha dejado huella. Ha celebrado en varias ocasiones con la camiseta de Colombia, a la que representa con orgullo, honor y gratitud. Aunque una lesión la dejó fuera del mundial de Australia y Nueva Zelanda 2023, se sacó la espinita con grandes actuaciones en torneos como la Copa Oro y los Juegos Olímpicos. En París 2024, anotó un gol contra Francia y fue parte de una selección histórica que, por primera vez, llegó a los cuartos de final y estuvo muy cerca de eliminar a España, la campeona del mundo.
Su actitud positiva y su capacidad para motivar a sus compañeras la convierten en una líder natural dentro y fuera del campo. Su habilidad para el regate la hace una amenaza constante para las defensas rivales, además de su visión de juego, que le permite filtrar pases claves y generar oportunidades de gol.
El impacto de su rendimiento, especialmente en los Olímpicos, llamó la atención en Europa, y en agosto pasado el West Ham de Inglaterra la fichó. “Vengo de un lugar de Colombia muy similar al este de Londres, donde la gente es de orígenes humildes y clase trabajadora. Por eso sé que nací para ser un martillo”, afirmó en su presentación. En su primera temporada con el club inglés, ha jugado más de quince partidos y ha marcado dos goles, vistiendo el dorsal número 11.
Tras un año de superación, en el que dejó atrás lesiones y momentos difíciles, Paví fue reconocida en los Premios Fémina Football como la mejor jugadora del año en Colombia, además de ser elegida la mejor delantera de la Liga Femenina y formar parte del once ideal.
“Estoy muy feliz con todo el proceso y las oportunidades. Espero que el fútbol femenino siga creciendo de la mejor manera. Por aquí vamos a seguir adelante y dándola toda”, aseguró Paví desde Londres.
Su padre, Eyber, no oculta el orgullo por su hija: “Inglaterra es un plus para cualquier jugador y estoy muy contento. Ella está muy bien, la firmaron por cuatro años y no la quieren soltar. Es una gran oportunidad para su carrera. Me dice que va a trabajar más duro porque quiere jugar donde está Mayra Ramírez y quiere conquistar Inglaterra, como conquistó Colombia”.
“Si los que conocen a Manuela están orgullosos, díganme, ¿cómo me siento yo? Yo me guardo las lágrimas, pero el gozo es grande e inmenso. A pesar de las adversidades, ella ha sabido salir adelante y ahí están los frutos”, agregó emocionado.
Eyber también hizo un llamado al fútbol colombiano: “Si la Dimayor le pone cuidado a esto, no va a perder. Va a ganar. El fútbol femenino está creciendo mucho en Colombia. Hay que apoyar a las niñas, que vienen con todo”, sentenció.
Mientras sigue adaptándose a Inglaterra, Paví tiene varios retos con la selección este año. En marzo disputará la SheBelieves Cup en Estados Unidos contra la selección local, Australia y Japón. Además, la selección femenina tendrá fechas FIFA claves en la preparación para la Copa América, que se jugará en Ecuador del 12 de julio al 3 de agosto, y el inicio de las eliminatorias al mundial de 2027.
Las ganadoras de la noche de los premios Fémina Football
• Mejor arquera del año: Luisa Agudelo – Deportivo Cali.
• Mejor defensa del año: Kelly Ibargüen – Deportivo Cali.
• Mejor volante del año: Yoreli Rincón – Atlético Nacional.
• Mejor delantera del año: Manuela Paví – Deportivo Cali.
• Mejor director técnico del año: Jhon Alber Ortiz – Deportivo Cali.
• Mejor extranjera en Colombia: Yessica Velásquez – Independiente Santa Fe.
• Mejor jugadora joven: Karla Torres – Independiente Santa Fe.
• Mejor gol del año: María José Torres – Millonarios.
• Mejor colombiana en el extranjero: Mayra Ramírez – Chelsea.
• Jugadora influyente del año: Manuela Vanegas – Real Sociedad.
• Homenaje a la capitana histórica de la selección de Colombia: Natalia Gaitán.
• Mejor jugadora del año: Manuela Paví.
🚴🏻⚽🏀 ¿Lo último en deportes?: Todo lo que debe saber del deporte mundial está en El Espectador