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El viejo sueño colombiano de tener una moderna doble calzada que comunique a Bogotá con la Costa Atlántica comenzará a despejarse por fin en la tarde de este martes, cuando se reanude la audiencia pública de adjudicación de la Ruta del Sol, megaobra en ciernes desde hace tres años y cuyo costo se estima en US$2.600 millones.
Cinco consorcios internacionales se disputan el derecho a ejecutar alguno de los tres tramos en que está dividido el proyecto. Por el momento la ventaja la tienen el de Mario Huertas Cotes y el de la brasileña Odebrecht (cuyo socio colombiano es el grupo Sarmiento Angulo). Ambos son los únicos habilitados, por ahora, para participar en la licitación del primer y segundo tramos, respectivamente. La licitación para el tercer tramo sería declarada desierta porque no hay candidatos habilitados.
No obstante, todo podrían cambiar en la reunión de hoy, pues la Procuraduría y el Instituto Nacional de Concesiones (Inco) se tomaron hasta las seis de la tarde para estudiar las solicitudes de los cinco consorcios interesados en algún sector del proyecto.
Así las cosas, si los argumentos de sus abogados son lo suficientemente sólidos, el consorcio hispano-colombiano OHL y el colombo-chino RDS (del cual hacen parte el grupo Nule y China Railway), resucitarían y quedarían nuevamente habilitados para aspirar cada uno a los dos tramos a los que inicialmente se postularon.
El Inco y el Ministerio de Transporte intentaron que ayer mismo quedara definido el futuro de la obra, pero no fue posible pues los tres consorcios impedidos se dedicaron a enviar aclaraciones y hacer descargos respecto a las razones por las cuales el Gobierno los había sacado del proceso. Por eso la adjudicación no se pudo hacer ayer y el Inco terminó aceptando la sugerencia de la Procuraduría de suspender durante un día el proceso, mientras se estudiaban los argumentos de los empresarios, a fin de garantizar la transparencia en la licitación.
La puja entre los interesados es aún más fuerte en el segundo tramo (que va desde Puerto Salgar, Cundinamarca, hasta San Roque, Cesar) y así quedó claro en la jornada de ayer. El grupo Nule amaneció descalificado y al final de la tarde vio una ventana para participar en la adjudicación, pues el Inco le permitió solucionar los inconvenientes que tenía, pero sólo hoy en la tarde sabrá si fue habilitado o no. A quien se le amargó la jornada fue al grupo Odebrecht, que sigue siendo el único aspirante admitido, pero al que le podría aparecer contendor.
La propuesta de Odebrecht fue criticada por el abogado Ómar Ferreira, de RDS, porque supuestamente no cumplía con la capacidad financiera, ya que no suscribió el concepto de solidaridad (la responsabilidad recaía exclusivamente en el socio brasileño), falencia que no podía ser subsanada después del cierre de la licitación.
Por su parte, el abogado de Odebrecht, Carlos Gustavo Arrieta, se refirió al consorcio liderado por el grupo español OHL, cuya capacidad financiera cuestionó por considerarla un riesgo para la obra.
Todos tienen reparos para sus contrincantes, pero la última palabra la dirá el martes el Inco.