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¿Cómo está la situación humanitaria en Chocó?
El país conoce la situación tan grave a nivel humanitario que vive el Chocó. El país conoce nuestro dolor al liderar las tasas de confinamiento y desplazamiento. Han sido más de nueve paros armados en estos dos años; han sido miles y miles de familias a las que tenemos la obligación de responderles y atender desde lo humanitario. Hemos tenido crisis muy graves, lo cual tiene que abrir la conciencia del país. Pero Chocó quiere cambiar de ser víctima a ser el autogestor de su desarrollo y de su posición en el nivel interno y externo.
¿El impacto de la ilegalidad frena ese propósito?
Queremos que las economías ilegales pasen a tener una contraparte en la legalidad para el desarrollo de nuestro departamento desde la formalidad. Queremos que los activos ambientales, sobre todo los activos culturales, pasen a ser también un generador directo de ingresos y desarrollo para nosotros. Queremos sanear las finanzas y en eso hemos avanzado muchísimo. Organizar la casa es un concepto que hasta ahora como gobernadora entiendo de fondo. Encontramos el departamento con una deuda pública de COP 47.000 millones y, pese a que hemos avanzado bastante, en los últimos 30 años este departamento perdió todas sus empresas propias; no tenemos licorera, no tenemos lotería.
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¿Cómo darle manejo a situaciones en las que, en plenas emergencias ambientales, el ELN u otros grupos ilegales declaran paros armados?
Ese es el peor de los escenarios, o la tormenta perfecta. Y es cuando en un territorio con pocos recursos para responder, con población muy vulnerable, se pueden cruzar emergencias graves sobre la humanidad de nuestras comunidades, como lo es una emergencia invernal y al mismo tiempo una emergencia humanitaria, que nos ha pasado reiteradamente. Eso impacta de manera muy grave. Lo hemos manejado tratando de cumplir la ley, que nos dice que se debe responder en la medida de la capacidad existente. Eso obviamente deja grandes vacíos para la gente. Esa es la verdad.
¿Esa ilegalidad golpea los procesos de desarrollo que se quieren implementar?
A nosotros nos toca decir lo que las comunidades a veces no pueden, porque hay un amedrentamiento y una presencia de grupos que evita el desarrollo de la gente y que termina revictimizando a las poblaciones.
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Si bien todo es prioritario para atender a las comunidades, ¿hay un foco que vea urgente?
Tenemos que invertir plata en el desminado, eso toca hacerlo. Las campañas de respuesta al riesgo de minas no pueden seguir siendo discurso, charla e información, porque ya todos sabemos que una mina mata. El problema es que ya en el Chocó no sabemos dónde están las minas antipersona. Pueden estar cerca de la casa, cerca de la escuela, cerca del pancoger, cerca de la finca, cerca del camino. Dolorosamente es una estrategia de los grupos dentro de su conflicto. Ya no podemos seguir diciendo que el riesgo de mina se conjura hablando, haciendo charlas. Es que ya no sabemos ni por dónde pasar. Hay que hacer una inversión importante en desminado, ojalá desminado humanitario. Hay que hacer un trabajo importante de generar un control territorial con nuestra Fuerza Pública lo que más podamos.
¿Ha encontrado respaldo en esos propósitos?
Pues no se puede estar en cada árbol, porque el Chocó es grandote, pero sí hay que hacer un fortalecimiento y seguir. Hoy eso se está haciendo por parte del Ministerio de Defensa y de la Armada, pero en los departamentos fluviales hay que fortalecer la Armada, hay que fortalecer la presencia en ríos, porque esas son nuestras rutas, nuestras carreteras, y hay que fortalecer la capacidad institucional local para transformar el territorio. También estamos a favor de los procesos de paz; siempre lo he dicho, la salida negociada del conflicto es algo que el Chocó quiere. Venimos de uno con el ELN que no salió muy bien, y vamos para otro con el Clan del Golfo que esperemos que a partir de las lecciones aprendidas salga mejor.

¿Cómo está su relación con el Gobierno Nacional en medio de estos asuntos?
Con el Ministerio de Defensa encontramos la estrategia de hacer consejos de seguridad ampliados con la presencia ministerial. Y con eso hemos logrado fortalecer las capacidades en el Chocó. Hemos reducido en el Chocó, en los últimos seis meses, casi todos los indicadores de violencia y de criminalidad. Hemos logrado también hacer un poco más de presencia. Yo no trabajo desarticuladamente con el Gobierno Nacional, creo que con la mayoría de los ministerios he logrado una dinámica de trabajo; la mayoría, pero no con todos.
¿Ha visto un recrudecimiento de la violencia por el uso de drones desde la ilegalidad?
No tenemos una situación así de compleja en el departamento Chocó, como puede pasar a nivel nacional. Pero en la región Pacífico entendimos que no hay manera de pensar en el conflicto como una isla, porque el conflicto está conectado con otros territorios. Tenemos que invertir en capacidades en seguridad, porque ya hay una guerra tecnológica. Estamos hablando de drones, estamos hablando de tecnologías que valen plata, pero la plata es un problema para nosotros que manejamos presupuestos formales, la plata no es un problema para la ilegalidad. El oro ilegal y la cocaína representan un gran negocio, incluso, de impacto internacional. Creemos que hoy no están las capacidades todavía.
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¿Ya está más involucrada como gobernadora en los procesos de paz total que tocan a su departamento?
Creo que la ruta debe ser esa. Creo que hay que involucrar de manera definitiva a las alcaldías y a las gobernaciones. Eso también da la posibilidad de decir la verdad en los procesos sobre los territorios y la verdad es fundamental al momento de construir la paz. Sin verdad no hay justicia, sin verdad no hay reparación ni reconstrucción social. Y ya he comenzado algunos acercamientos con miras al proceso de paz con el Clan del Golfo.Es que la paz debe ser la apuesta de todos los gobiernos.
¿Qué tal es su relación institucional con el presidente Gustavo Petro?
Mi relación con el presidente Petro es buena. Creo que en representación de mi departamento y en representación de mi federación, yo soy la vicepresidenta de la federación de todos los gobernadores y gobernadoras del país, he tenido muchos espacios de encuentro con él. El presidente tiene la característica de que es un presidente que ha asistido a nuestros espacios como federación, que ha asistido a espacios comunes a lo largo de este par de años, pero también es un presidente que ha ido al Chocó en varias oportunidades.
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