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“Sería lindo ver al Once campeón”
De los 171 goles que marcó Sergio Alejandro Galván Rey con el Once Caldas de Manizales, el más importante se lo hizo al Júnior el domingo 9 de junio de 2003, justo el día de su trigésimo cumpleaños. Esa anotación, a los 74 minutos de juego, significó la victoria 1-0 y el segundo título en la historia del conjunto albo.
Seis meses después, el colombo argentino se fue a jugar a los Estados Unidos y tras dos temporadas regresó a Colombia, pero al Atlético Nacional, con el que siguió ganando campeonatos, superando defensas y rompiendo redes con la intención de convertirse en el máximo artillero en la historia del fútbol profesional. Lleva 211, seis menos que Iván René Valenciano.
“Esa es una meta, sin duda, pero otro, tal vez más gratificante, es lograr títulos. Romper récords es un logro personal, pero ganar estrellas es el fruto del trabajo de mucha gente, de toda una ciudad”, explica el tucumano, nacido el 9 de junio de 1973, quien en el Once encontró la gloria y el amor, pues se casó con una bella manizaleña llamada Marcela Villegas, con quien tiene dos hijos.
Sergio Alejandro llegó al Caldas en 1996 y no triunfó de inmediato. De hecho casi es licenciado antes de que se destapara en un partido contra el Cúcuta, al que le anotó cinco goles.
Con el conjunto blanco jugó 378 partidos por torneo colombiano, dos de Copa Conmebol y 16 encuentros en las Copas Libertadores de 1999, 2002 y 2004, cuando actuó en la primera fase del torneo que finalmente ganaría el cuadro caldense.
“Sería lindo ver al Once campeón nuevamente. Por el profe, por la institución y por la gente. Será un duelo complicado, ante un Júnior duro en casa, pero al que se le puede atacar”, dijo.