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Las circulares que expidió la ministra de Transporte, Cecilia Álvarez Correa, para tratar de apaciguar los enardecidos ánimos de los taxistas que protestan por el uso de Uber (aplicación que les permite a los usuarios solicitar un servicio a vehículos de servicios especiales), en lugar de apaciguar a los taxistas, los avivaron y hoy hay amenazas de paros en Medellín, Barranquilla, Cali y Bogotá.
Al cierre de esta edición la funcionaria esperaba reunirse con los transportadores de la capital del Atlántico para explicarles, de primera mano, la posición del Gobierno, la misma que compartió con los taxistas de Bogotá y que les permitió disipar un cese de actividades la semana pasada.
De acuerdo con Uldarico Peña, presidente de la empresa Taxis Libres de Bogotá (una de las más grandes del país), para el gremio todo está muy claro.
“Los taxis blancos de servicios especiales se rigen bajo el Decreto 174 del Ministerio de Transporte y los taxis individuales, con el Decreto 172, lo que significa que los blancos podrán funcionar bajo la modalidad de contratos y nosotros con el servicio de puerta a puerta”.
Peña recalcó que “la ministra dejó muy clara esta situación y que antes de convocar a paros, lo que hay que convocar es a reuniones y no molestar a la ciudad, ya que los habitantes son los que pueden salir perjudicados con los trancones que puedan generar”.
En diálogo con Blu Radio, la ministra Álvarez Correa señaló que el servicio de Uber podrá prestarse en el país después de que cumplan varios requisitos, entre ellos tener una póliza de responsabilidad civil que cubra a los pasajeros.
Aseguró que otro de las exigencias es que “se tendrían que chatarrizar vehículos blancos viejos para tener carros de alta gama”.
Recalcó que lo que se pretende es crear la modalidad de vehículos de alta gama, que serían de color negro, con el fin de generar un nuevo mercado, pero legalmente, lo que le permitiría al usuario transitar en estos automotores de manera segura y que para ello se prepara un decreto.
Dijo además que, aunque “obviamente no podemos tener un policía detrás de cada carro blanco, se están haciendo operativos para controlar que no estén funcionando hasta que se legalice”.
Frente a esta situación, Fabián Quintero, representante legal de los taxis individuales en Medellín, donde funcionan cerca de 27 mil unidades, el dirigente rechazó la utilización de Uber por los taxis blancos y pidió al Gobierno que se haga un control de esta situación.
“Es un servicio ilegal, sin responsabilidad con el usuario. Hacer el enlace con Uber no tiene ninguna vigilancia y no garantiza ninguna seguridad”, denunció.
Explicó, asimismo, que si bien en Medellín esta situación es muy incipiente, está creciendo y por ello hay que controlarlo a tiempo.
Por su parte, Lane Kasselman, director de comunicaciones de Uber para América Latina, señaló que los usuarios y conductores siguen acogiendo masivamente la plataforma Uber en Bogotá.
“Durante la semana pasada, miles de nuevos usuarios descargaron la aplicación para tener acceso a un conductor privado y esperamos continuar los diálogos con el Ministerio de Transporte para crear una regulación que tenga como prioridad la seguridad de los usuarios, la innovación empresarial y genere oportunidades económicas para los conductores”.
Recalcó que a pesar de algunas acciones que van en contra del espíritu de libre empresa y la libertad que tiene el consumidor para elegir, Uber continúa operando en Bogotá y Cali, al igual que en otras 150 ciudades del mundo.
jchacon@elespectador.com
@jairochacong