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Cuando un grupo de estados de la Unión Europea (UE) que han tomado una línea dura, y que son liderados por Gran Bretaña, insistieron en que el derribamiento del MH17 ha cambiado la forma como se debe evaluar la relación que el bloque tiene con el Kremlin.
“Es hora de hacer sentir nuestro poder, influencia y recursos”, le dijo a su parlamento David Cameron, primer ministro británico. “Rusia no puede esperar que siga disfrutando de acceso a los mercados europeos, al capital, al conocimiento y a la experticia técnica, mientras que alimenta un conflicto en uno de los países vecinos de Europa”.
Los ministros que se reúnen en Bruselas no tienen el poder para aprobar la “fase tres” de las sanciones, una maniobra que apunta a sectores completos de la economía de Rusia, y que debe ser primero apoyado por los jefes de los gobiernos. Sin embargo, un grupo liderado por Gran Bretaña, que incluye a países de Europa central y oriental, quiere preparar el camino para un paso de este tipo.
A pesar del impulso tras las sanciones de la Unión Europea, que inicialmente podría afectar a las fuerzas militares de Rusia al prohibir las exportaciones de partes de armas, los diplomáticos de la UE dijeron que algunos estados aún se resistían a una posición más dura y había preocupaciones de que el debate pudiese dividir a la UE.
Francia está preocupada por su contrato de 1.200 millones de euros para vender a Rusia dos buques clase Mistral de asalto para helicópteros, y en cambio ha urgido que haya una expansión de la “fase dos” de las sanciones, que están dirigidas a individuos y a compañías individuales en lugar de sectores.
Ángela Merkel, canciller de Alemania, solicitó a los otros líderes que se abstengan de tomar decisiones apresuradas. Su vocero dijo que los ministros considerarían las acciones que delineó en su última cumbre la UE, antes del desastre.
El impulso por imponer sanciones más fuertes se ha visto fomentado también por las acusaciones de que los separatistas prorrusos han bloqueado el acceso a Ucrania oriental, donde fue derribado el jueves el avión de Malaysia Airlines.