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Le dicen Pato. El apodo lo heredó de su hermano. De alguna manera resultó premonitorio. Con el tiempo, Mauricio Salcedo se convertiría en uno de los pocos documentalistas de historia natural de Colombia, dedicando horas enteras a caminar por terrenos cenagosos, a explorar los paisajes naturales del país, aguardando el momento ideal para disparar su cámara sin importar el agua hasta las rodillas o la lluvia sobre los hombros.
Dice que fue una fotografía de la Sierra Nevada del Cocuy, que un día encontró al abrir el periódico, la que lo incitó a la aventura. Corría 1987. Se prometió ir a conocer ese nevado, fotografiarlo con su propia cámara. Sin saberlo estaba sellando su compromiso con el medio ambiente. Terminó sus estudios de Comunicación Social en la Universidad Javeriana y años más tarde, el famoso Profesor Yarumo, Héctor Alarcón, lo invitó a trabajar a su lado.
Más adelante, pasó a la oficina de comunicaciones del Instituto Humboldt para apoyar el trabajo de los científicos. Siendo reportero del Canal Citytv ganó un Premio Simón Bolívar por un reportaje titulado Misión humedales. Con la intención de seguir formándose en el campo de la divulgación científica, viajó a México a estudiar una maestría en filosofía de la ciencia en la UNAM.
El documental titulado 52 semanas es su última producción, resultado de varios años de trabajo. Comenzó a prepararlo desde que residía en México. “Las aguas del río Amazonas cambian a lo largo del año. Suben y bajan hasta 13 metros”, cuenta Pato. Ese ciclo gobierna como un dictador la vida de miles de personas que viven a su alrededor.
En 52 semanas, utilizando cámaras fijas instaladas en puntos estratégicos del río, Pato documentó cómo se teje la vida en esos parajes. Cuando las aguas están altas, pequeñas canoas son el transporte más apropiado para navegar en la selva inundada. Cuando descienden, los niños y jóvenes sacan sus bicicletas. Todo se mueve al ritmo del río: las siembras, las fiestas, el comercio.
La investigación de Carlos Rodríguez, de Tropenbos Colombia, y el Instituto Humboldt sobre estos cambios de las aguas amazónicas sirvió de columna vertebral para el documental. “Fue un trabajo intenso. Y lo desarrollamos con tecnología criolla”, cuenta Pato; “mi suegro diseñó los soportes para instalar las cámaras en los árboles y tuvimos que entrenar a miembros de comunidades indígenas para que las manejaran”.
Reconoce que dedicarse a producir documentales en Colombia es nadar contra la corriente. “Tristemente estos temas no venden. Si a los colombianos nos acostumbran sólo a ver novelas, vamos a seguir viendo novelas. Y si en un país como Colombia algo es importante, son sus recursos naturales”.
* El Espectador lo invita a una presentación del documental 52 semanas, en la que Mauricio Salcedo y el investigador Carlos Rodríguez hablarán sobre su experiencia en el Amazonas. Envíenos un correo con su nombre y teléfono a pcorrea@elespectador.com