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Puerto Rico presentó formalmente la apertura de su oficina comercial en Colombia, la primera en Suramérica. Con esta iniciativa se busca estrechar la relación de la isla con el país y que ésta, catalogada como estado libre asociado a los Estados Unidos, sirva como puente para que las empresas colombianas puedan llegar hasta esa potencia mundial. En diálogo con El Espectador, David Brenier, secretario de Estado de Puerto Rico, una figura semejante a la vicepresidencia de un país, explica los objetivos y los beneficios para Colombia y los Estados Unidos.
¿Por qué se decide abrir una oficina comercial en Colombia?
Esta es la culminación de un proceso de identificación de los posibles destinos en los que Puerto Rico encuentra un complemento de oportunidades, es decir, que los empresarios puertorriqueños las puedan encontrar en el país de llegada y viceversa. En Suramérica identificamos a Colombia y a Perú como los dos lugares con esas características.
Se escoge Colombia porque tiene un crecimiento económico sostenido y tiene unos ideales que son afines a lo que Puerto Rico ha venido haciendo durante los últimos 20 años, al igual que Perú. Nuestra afinidad cultural y la excelente relación con los Estados Unidos también abren los caminos. Un paso importante fue la apertura de vuelos directos de aquí hacia Puerto Rico. Luego, el año pasado, se firmó un convenio de colaboración con el gobierno colombiano. La oficina comercial en Bogotá es el tercer paso en esa línea.
Una de las principales dificultades que tiene Puerto Rico es su falta de presencia en los distintos organismos regionales y el desconocimiento de lo que implica nuestro accionario económico. Toda la historia comercial de Puerto Rico ha estado prácticamente confinada a la relación con Estados Unidos. Pero en esta sociedad globalizada hay que mejorar nuestra comunicación con el mundo, empezando por supuesto por nuestra región, Latinoamérica.
¿Podría decirse, entonces, que lo que se está buscando es una emancipación o mayor autonomía en materia comercial con respecto a Estados Unidos?
No lo puedo catalogar así, porque todos los estados de la unión hacen lo propio. Muchos tienen oficinas comerciales en otros países. Es una estrategia enmarcada dentro de la realidad de nuestra relación con los Estados Unidos. Nosotros hacemos parte de los Estados Unidos, operamos igual casi en todo, pero tenemos distinciones, como nuestro sistema tributario, que es autónomo y que ofrece muchas ventajas en comparación con otros estados de la unión.
Eso, sumado a nuestra afinidad cultural, hace de Puerto Rico un destino ideal. Por ejemplo, en materia de educación superior, un título universitario en Puerto Rico es válido en los Estados Unidos. Se puede estudiar en inglés o en español y es tres o cuatro veces más económico que en los Estados Unidos.
Además, el empresario, al invertir en Puerto Rico, tiene todas las garantías que tendría en los Estados Unidos, como el derecho a la propiedad y la estabilidad política.
Con esta oficina, ¿cómo se va a beneficiar Puerto Rico?
Si se mira hacia Colombia vemos una economía de casi 50 millones de habitantes que está creciendo en áreas como la infraestructura. Se anticipan, entonces, inversiones enormes. Puerto Rico tuvo hace 15 ó 20 años un gran crecimiento económico y hoy tiene gran capital humano y buenos profesionales. Hay un escenario para que empresas mixtas, de colombianos y puertorriqueños, puedan traer beneficios.
Nuestro sistema de educación superior también se enriquecería mucho por los estudiantes internacionales. El turismo, por su parte, también permitiría que nos conozcamos más. Somos economías complementarias.
¿Cómo se va a beneficiar Estados Unidos?
En virtud de que siempre han estado dispuestos a colaborar con el desarrollo económico de Puerto Rico. Hay conciencia de que por las combinaciones con su entorno, como lo puede ser Japón para Hawái, Puerto Rico abarcaría América Latina. Naturalmente, si Puerto Rico afianza sus relaciones con la región, es beneficioso para todos y para Colombia, que es un gran aliado de los Estados Unidos.
Los principales renglones de la economía puertorriqueña están relacionados con los servicios, como el turismo, y la manufactura. ¿Incentivar que colombianos incursionen en esas áreas dentro de Puerto Rico no es una amenaza para el mercado local?
Como pasa en toda parte del mundo, el sistema económico se autorregula. Una vez un empresario colombiano vea en Puerto Rico una oportunidad para invertir, el gobierno le establece un sistema que le facilita ese proceso. Pero, a la vez, como todo país, establece un espacio para el comerciante local.
Puerto Rico se presenta como un puente entre Colombia y Estados Unidos. A través de esta oficina comercial, ¿podría traerse de nuevo la discusión de eliminar la visa de Estados Unidos para colombianos?
Nosotros somos conscientes de los esfuerzos que hace el gobierno colombiano por incluirse en la Visa Waiver, que me parece un paso lógico y que nos ayudaría muchísimo a todos. Con mucho gusto colaboramos con los esfuerzos que, me consta, está haciendo la presidencia para buscar ese visado para Colombia. Sería excelente.
Además del Ministerio de Comercio, Industria y Turismo, ¿con quiénes van a trabajar localmente?
La Cancillería, la Supersolidaria, los grupos profesionales comerciales, como Proexport, y la Embajada de los Estados Unidos.
Para los empresarios que lleguen a Puerto Rico habrá un cero por ciento de impuestos sobre las ganancias. Muchos podrían interpretar eso como un paraíso fiscal…
A nosotros nos describen así. Ha sido siempre nuestra realidad. Es nuestra herramienta de desarrollo económico y el gobierno de Puerto Rico establece, dependiendo del momento histórico que vive, cómo utiliza los recursos que son suyos. Y el mundo siempre ha sabido que esa es la realidad de Puerto Rico. No es gratuito que la farmacéutica más grande del mundo esté allí y muchas otras empresas de calibre mundial.
Y ahora que se conozca que, además de esa legalidad fiscal, hay otros elementos de coordinación y de gestión del gobierno, sobre todo para América Latina, el escenario es de muchas posibilidades.
¿Y a nivel local eso no resulta problemático?
Esos debates locales se dieron, y como en todo hay gente a favor y en contra. Pero, la regla general es que Puerto Rico históricamente siempre ha utilizado su autonomía fiscal como una herramienta de desarrollo, para crear condiciones favorables y que lleguen empresas que generen empleo y un impacto económico.