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No hay dudas de que la presencia de Julio Comesaña resulta siendo un talismán del Júnior.
Ya una vez lo llamaron de urgencia y el uruguayo logró sacar al elenco tiburón de la batalla por el descenso, en la que se había metido de cuerpo entero, y terminó peleando títulos y dejando armado un equipo que después ganaría estrella. Julio se adapta integralmente a la epidermis barranquillera y la ciudad también parece acomodarse al veterano técnico que en cualquier momento se pone bravo, por cualquier cosita que no le gusta, y termina yéndose tras pegar un portazo, como suele decir El Pibe Valderrama, que lo conoce como la palma de la mano.
Júnior tiene la oportunidad de golpear de entrada en el doble duelo frente a Nacional por el título. De una parte encontrará un rival cansado en lo físico por el trajín de las últimas semanas, incluidos viajes internacionales, y un equipo deteriorado en la parte anímica pues el bajonazo de la Libertadores terminará sintiéndose en la escuadra verde. Aunque alguno afirma que, por el contrario, perder en la Copa atizará el fuego anímico del equipo paisa, consciente de que podría quedarse la temporada sin nada. Ese tema está por verse y allí es donde tiene que aflorar la jerarquía.
A Nacional lo eliminaron en Medellín. Lo de Montevideo fue simplemente la continuación de una mala película. Sin goles en 180 minutos y con tres contragolpes que significaron tres anotaciones para Defensor. Nacional murió en la misma ley que durante meses les ha aplicado a sus rivales en Colombia: esperarlos y jugarles a la espalda con pases profundos y descolgadas veloces.
Comesaña no tiene muchos efectivos para salir a mantener la pelota y por ello no sería extraño que opte por volver a montar una escuadra contragolpeadora, dándole la bola a Nacional y tratando de encontrar los espacios en la salida vertical cuando cambia el chip, hace la transición ofensiva, con Vladimir y Toloza. Y si Nacional también opta por meterse atrás, cerrar espacios y esperar a los barranquilleros, el partido puede resultar soporífero y sin opciones.
Sobre el papel, ninguno de los dos parece querer la pelota. Los dos intentarán el juego de los espacios. Lo único que podría cambiar esta tesitura es que Comesaña saque su equipo a llevarse por delante a Nacional, como lo hizo ante Millonarios en el Metropolitano.
Lo único claro es que Julio Comesaña debería ser nominado “bombero del año” en Curramba. Otro incendio que apaga y otro título que pelea con Júnior.