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La Dimayor remitió una misiva al Atlético Nacional el pasado 15 de abril en la que le ponía de presente la gran posibilidad de que se presentase una simultaneidad de fechas entre la Copa Libertadores y la Liga Postobón.
Dejaba en claro que se deberían jugar los dos partidos correspondientes. Así, pues, Nacional estaba advertido de que esto podría suceder y carece de veracidad que sólo ahora la rectora del fútbol profesional tomase determinaciones. Desde antes se lo habían advertido al club antioqueño.
No es procedente tampoco que en una competición donde hay cuatro equipos, Millonarios, Júnior, Santa Fe y Nacional, se corran las fechas para beneficiar a uno solo. Tanto Júnior como Millonarios, y por supuesto Santa Fe, tienen derecho a pedir que se respeten los protocolos pactados desde antes de comenzar el torneo. La FIFA no da márgenes para alargar la competición interna y advierte que el 21, a más tardar, deben estar cerrados los calendarios locales. Y esa determinación no es de ahora, viene desde hace mucho tiempo. No olvidar que este es año del Mundial y los términos son estrechos y deben ser cumplidos a cabalidad para las federaciones nacionales.
Sonó feo y de mal gusto el intento de presión utilizado por el presidente del Nacional en rueda de prensa al advertir que estuvieron contemplando la posibilidad de no presentarse a jugar el partido. Vaya, vaya, un empleado de la Organización Ardila Lulle conspirando contra el evento que Postobón patrocina y RCN transmite. ¿Qué dirá de esta situación el Dr. Antonio José Ardila, tan futbolero como respetuoso de los contratos? Y todavía resulta más curioso que RCN TV de inmediato pidió transmitir el partido pese a ser miércoles y afectar su prime-time. Que se pongan de acuerdo los señores dependientes de la OAL pues cada uno va tirando por su lado.
Finalmente, queda absolutamente comprobado que no es bueno, ni saludable, ni correcto, que el gran patrocinador del torneo sea también el dueño de los derechos de transmisión y el propietario de un club, en este caso un equipo muy importante, con aura de campeón, abonado al éxito y por ende con muchos detractores que siempre intentarán ver supuestas ayudas oficiales. Se presta para todo tipo de interpretaciones y presiones. A jugar y punto…