
Escucha este artículo
Audio generado con IA de Google
/
El director de la Unidad de Información y Análisis Financiero (UIAF), Luis Edmundo Suárez Soto, presentó ante diversos especialistas internacionales, una visión integral sobre las iniciativas que existen en el país para medir la magnitud y los impactos económicos del lavado de activos, con el fin de fortalecer la estrategia de lucha contra ese delito en beneficio del desarrollo del país.
Un informe presentado registra que en los últimos tres años, la articulación mejorada entre los distintos actores del sistema, ha logrado que los estamos judiciales impartieran sentencias y medidas cautelares en casos que involucran activos valorados en 2.7 billones de pesos.
La cifra fue conocida en un evento organizado por el Banco Mundial y donde participó como invitado especial de la Unidad de Integridad de los Mercados Financieros.
Dice el informe de prensa que el evento académico, “La Lucha contra el Dinero Sucio para Promover el Desarrollo: La Perspectiva de Colombia”, se celebró en la sede del Banco Mundial en Washington.
“El lavado de activos distorsiona la asignación de recursos, desvía los patrones de consumo, incide negativamente en las importaciones y exportaciones, aumenta el riesgo de volatilidad en el sector real de la economía, refuerza la asimetría en los ingresos y la distribución de la riqueza y genera competencia desleal”, señaló el director de la UIAF.
Cada vez que las finanzas de origen ilícito son interceptadas y removidas del circuito económico legal, el Estado logra detener los impactos nocivos de esos recursos, generando oportunidades para la inversión en salud, educación, vivienda e infraestructura, los temas centrales para el crecimiento económico del país y el bienestar de los colombianos, destacó el director.
Reiteró que en «los últimos tres años, la articulación mejorada entre los distintos actores del sistema, ha logrado que los estamos judiciales impartieran sentencias y medidas cautelares en casos que involucran activos valorados en 2.7 billones de pesos, un resultado sin precedentes en el país”.
Algunas de estas buenas prácticas, innovadoras a nivel regional y mundial, derivan del esfuerzo del sistema en conocer la magnitud del lavado de activos, las amenazas y riesgos asociados a ese delito y sus efectos económicos.