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"El equipo ha mejorado pero en el fútbol sólo se tienen en cuenta los triunfos", dijo el ‘Cholo’, cuyo equipo hace diez partidos que no gana y que sólo ha obtenido en el torneo Apertura nueve puntos de 36 posibles.
Tras el entrenamiento del equipo efectuado hoy y después de haberse negado hablar con la prensa después de los dos últimos partidos disputados por el equipo, Simeone dijo que "la responsabilidad es de todos", al referirse a él y los jugadores.
"¿Cuál es el límite? No hay límite", dijo el entrenador cuando fue consultado hasta cuándo podría continuar en su cargo.
Tras el pitido final del árbitro en el encuentro que los riverplatenses igualaron a uno el miércoles ante Newell’s Old Boys, Simeone dio un puñetazo al banquillo, se lesionó una mano y fue atendido en el consultorio médico del estadio ‘Momumental’.
"Fue una descarga. Uno ve la predisposición de los jugadores para ganar y los resultados no se dan", señaló al respecto.
Simeone afirmó que sólo piensa en los próximos dos partidos. El del próximo fin de semana contra Lanús, correspondiente al Apertura, y el del jueves, en México, frente al Chivas de Guadalajara, el de vuelta de los cuartos de final de la Copa Sudamericana, que afrontará en desventaja tras perder por 1-2 en casa.
El de México "es el partido más importante para River", aseguró el técnico. "Por el resultado (negativo en Buenos Aires), es difícil. Necesitamos marcar dos goles y entonces, en principio, el Chivas tiene las mejores posibilidades", comentó.
Simeone dijo que se siente respaldado por la directiva y por el presidente José María Aguilar, que le ha propuesto renovar el contrato.
"Esto que ocurre con River no es normal, pero es la realidad. Tenemos que sacar fuerzas de donde sea. Es difícil jugar en un momento en el que la gente apura, con razón, pero hay que ser fuertes e insistir trabajando", expresó.