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A la Presidencia de Ecuador aspiran dos abogados, un pastor evangélico, un banquero, un magnate y un exministro de Energía. Tambien un expresidente que fue coronel del Ejército y un mandatario en funciones que aspira a ser reelegido. Dentro de 10 días los ecuatorianos acudirán a las urnas, pero el resultado, a pesar de la diversidad de los aspirantes, parece anticipado: Rafael Correa tiene todo servido para gobernar por cuatro años más, con un favoritismo que luce enorme frente a sus adversarios.
Los dos abogados son Mauricio Rodas y Norman Wray, el primero de formación conservadora y el segundo liberal. El pastor evangélico es Nelson Zavala, y es mucho más conservador que Rodas, con sus ideales ortodoxos. Entre los tres difícilmente superarán el 3% de la votación total. Son políticos jóvenes que comienzan a abrirse paso en la política, pero todavía no pueden hacerlo en las encuestas.
El expresidente coronel es Lucio Gutiérrez, un duro crítico de Rafael Correa y de quien las encuestas dicen que obtendrá alrededor del 6% de la votación. Un punto por debajo estaría Alberto Acosta, el exministro de Energía. Lo fue en el gobierno de Correa, pero después decidió marcharse a la oposición. El magnate es Álvaro Noboa, uno de los hombres más ricos del país, y su intención de voto ronda el 4%.
Todo está servido, entonces, para que Correa obtenga la reelección porque el banquero, que es Guillermo Lasso, se acerca al 20% en las encuestas, un número que lo aleja positivamente de todos los anteriores, pero que luce diminuto frente al 56% que ostenta el presidente. Todos estos números provienen del Centro de Investigaciones y Estudios Especializados (Ciees), la última encuestadora —avalada por el Consejo Nacional Electoral— en publicar un sondeo sobre las elecciones del 17 febrero.
Las leyes electorales de Ecuador dicen que si un candidato obtiene más del 40% de los votos y una ventaja de 10 puntos sobre su rival más cercano, no será necesaria una segunda vuelta electoral, como tampoco lo será en caso de que obtenga la mitad más uno de los votos. Por eso los números están del lado del presidente. Frente a esto, Santiago Basabe, profesor del Departamento de Estudios Políticos de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (Flacso, sede de Ecuador), observa: “A las encuestas hay que darles un margen de duda. Varias de las firmas más importantes tienen vínculos comerciales y económicos con el Gobierno. Dudo mucho de que la victoria vaya a ser aplastante, como se ve a hasta ahora en sondeos que llegan a darle al presidente hasta el 60%, pero sí es casi seguro que ganará en primera vuelta”.
De ganar la elección, Rafael Correa tendría garantizada su estadía en el Palacio de Carondelet hasta 2017, lo que incluso podría darle margen, con un buen apoyo legislativo, para promover una reforma constitucional que le permita aspirar a un tercer período, lo cual Basabe no descarta.
Algo ha logrado Rafael Correa para obtener el apoyo del que hoy goza. El profesor Basabe habla de “virtud y fortuna”, citando a Maquiavelo: “Correa ha tenido la fortuna de estar en el poder cuando el precio del petróleo está en un punto muy alto y ha tenido la virtud de utilizar esos recursos para promover sus programas, invertir en la infraestructura del país y atender a sectores que fueron vulnerables e invisibles durante muchos años. Ecuador es un país pequeño, pero ahora mismo tiene mucho dinero y siente que progresa. Eso le gusta a la gente y es más importante que otros asuntos, como sus disputas con los medios de comunicación y otras críticas que le puedan hacer”.