Escucha este artículo
Audio generado con IA de Google
/
El tema de DMG y las pirámides comenzó a amenazar la unidad de la coalición del Gobierno en el Congreso de la República e incluso la misma solidez del Ejecutivo, al conocerse versiones sobre un supuesto distanciamiento entre el presidente Álvaro Uribe Vélez y el ministro de Hacienda, Óscar Iván Zuluaga. Además, el martes durante una reunión en la Casa de Nariño con los voceros de la coalición en la Comisión Primera del Senado —donde se llevó a cabo después un primer debate a Zuluaga por la crisis generada por las dichosas pirámides—, el Primer Mandatario se salió de casillas por los rumores que se escuchan en cuanto a presuntas relaciones de su familia con DMG y por la puesta en duda de su patrimonio.
Según contó a la salida del encuentro el presidente del Congreso, senador Hernán Andrade, Uribe les ordenó a los legisladores de su bancada adelantarse a destapar cualquier nexo o cercanía que hayan tenido con esta captadora ilegal de dinero, con el fin de evitar más escándalos, al tiempo que dijo estar dispuesto a enfrentar y desmentir públicamente todas las versiones que se vienen tejiendo en torno a supuestas relaciones de miembros de su núcleo familiar con DMG. “El Presidente rechazó los intentos por enlodar su imagen. Dijo que su patrimonio desde hace 27 años son las mismas 1.100 hectáreas y que su esposa Lina cuenta con unas propiedades desde hace 32 años. Dijo que él había enfrentado todas las candelas, había extraditado a los paramilitares y que el tema de DMG no lo iba a descuidar”, contó Andrade.
Por eso, según el presidente del Congreso, advirtió enfadado: “Si alguno de ustedes ha tenido trato con DMG o con sus abogados, hable”. Y con varias notas de prensa en mano, tomó su teléfono y llamó a la senadora Zulema Jattin, señalada como la responsable del artículo incluido en la reforma financiera que favorece el uso de las tarjetas prepago, sistema utilizado por la comercializadora DMG, quien al parecer le explicó las razones de su propuesta y rechazó cualquier vínculo con esa empresa captadora de dinero. De acuerdo con el senador Armando Benedetti, quien también estuvo presente en la reunión, Jattin explicó que su solicitud respecto al tema de las tarjetas obedecía a un asunto de pago de servicios públicos y que el artículo lo ayudó a redactar el Superintendente Financiero.
En el desayuno estuvieron presentes los congresistas Jorge Visbal Martelo y Roberto Gerlein, a quienes el mismo presidente Álvaro Uribe les preguntó por su encuentro con el abogado de DMG, Abelardo de La Espriella. La respuesta de Gerlein fue que el abogado le pidió una cita pero él no sabía el tema que iban a tratar. Efectivamente, la inquietud de La Espriella fue la preocupación por el proyecto. “Yo le dije que aquí hay leyes para todo. Si un perro muerde una persona, a los dos o tres días hay una iniciativa en el Congreso. Eso fue todo lo que conversamos Abelardo y yo”, señaló el congresista conservador.
Por su parte, Visbal Martelo dijo que efectivamente se reunió con Abelardo de La Espriella, quien le consultó acerca del segundo artículo del proyecto de reforma al Código Penal. Aseguró que sobre dicha consulta, le dijo que no estaba de
acuerdo con dicho punto. “Yo no permito que me clasifiquen las amistades. Eso es independiente del hecho que Abelardo de La Espriella haya servido de abogado a DMG, como sirvió de consultor en materia jurídica el ex procurador Jaime Bernal Cuéllar”, enfatizó.
Lo que llamó la atención a varios de los congresistas que estuvieron en la Casa de Nariño fue que al final del encuentro el Presidente no les pidió apoyar al ministro de Hacienda, Óscar Iván Zuluaga, en el debate que ayer mismo, en horas de la noche, le realizó la oposición por la crisis social y económica derivada de DMG y otras pirámides. Algunos senadores, en voz baja, aseguraron que el Primer Mandatario está disgustado con Zuluaga y que el miércoles de la semana pasada tuvieron una fuerte discusión.
Precisamente mientras la lluvia de rumores crecía, en la Comisión Primera del Senado el Ministro de Hacienda y el superintendente financiero (e) Roberto Borrás, afrontaban la primera andanada de críticas por parte de la oposición. Durante la sesión se conoció que es tal la problemática social que se vive en el Putumayo, que algunas personas le hicieron llegar sendos mensajes a los representantes a la Cámara Miriam Paredes y Orlando Guerra, con votación significativa en esa región en las pasadas elecciones, pidiéndoles no apoyar el proyecto de referendo para una segunda reelección presidencial, porque si lo hacían perderían sus votos.
El senador del Polo Democrático Parmenio Cuéllar, uno de los citantes al debate, dijo sentir “tristeza” al escuchar al ministro Zuluaga decir que ningún alcalde ni ningún gobernador le había informado al Gobierno acerca de la existencia de las pirámides, cuando desde el 9 de abril, en un oficio de la Fiscalía, se conocía de las actividades de la firma Proyecciones DRFE en el departamento de Nariño. En respuesta, el Minhacienda reveló que desde septiembre de 2007 decretó y alertó que DMG estaba captando dineros masivamente y que podría estar relacionada con otras actividades “no tan santas”. Zuluaga resaltó que mientras avanzaban las investigaciones pertinentes salieron otros hechos preocupantes: “A partir de aquí se debe evaluar las actuaciones administrativas que ha tomado el Gobierno Nacional“, dijo.
Asimismo, anotó que esas empresas captadoras de dinero se disfrazaron como grupo y fue así como pudieron continuar con el trabajo. Y subrayó que como la captación de dinero no era considerada delito, los jueces de garantía dejaron en libertad a las personas que ejercían esta actividad. El Ministro reveló también que dentro de la intervención a DMG se encontraron $6.000 millones camuflados en papeles de Acción Social y que en el aeropuerto de la Nubia, en Manizales, se halló una tula con $4.000 millones. “Por esto el Gobierno presentó con urgencia un proyecto de ley en el que elevaba las penas a los captadores de dinero. El proyecto que buscaba eso no se aprobó en el Congreso y nos vimos en la necesidad decretar la emergencia social”, concluyó. el martes en la noche, ante la plenaria del Senado, el ministro Óscar Iván Zuluaga respondía nuevos ataques de la oposición e incluso de algunos congresistas de la bancada uribista.