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De capas para hacerse invisible está lleno el clóset de la literatura de ciencia ficción. Uno de los últimos en vestirlas para sortear algunos peligros fue el aprendiz de mago Harry Potter. Pero lo que hasta los mismos escritores creían sólo un juego de la imaginación, podría llegar a materializarse gracias a los progresos en el campo de la nanotecnología, los neomateriales y la computación.
Recientemente, investigadores de la U. de California, en Berkeley, y de la U. de Duke, en el Reino Unido, anunciaron sus avances en la creación de materiales artificiales que eventualmente podrían invisibilizar objetos al alterar el comportamiento de la luz. Y esta semana, un grupo de científicos españoles hizo lo propio.
En entrevista con El Espectador, Jorge Portí, uno de los investigadores, explicó los alcances de estos aportes:
¿Es cierto, como lo anunciaron los medios, que se logrará hacer invisibles objetos al ojo humano?
El titular está un tanto exagerado para mi gusto. El desarrollo de materiales capaces de ocultar objetos a determinadas frecuencias no es nuevo. El método consiste en rodear un objeto con una pantalla formada por diferentes capas con propiedades eléctricas y magnéticas que pueden tener valores menores a los correspondientes al vacío o incluso ser negativos. Este grupo de materiales no existen en la naturaleza y son fabricados por el hombre, denominándose “metamateriales”. En este contexto, lo que en realidad hemos hecho ha sido retomar trabajos ya existentes sobre invisibilidad electromagnética realizados por otros autores y aplicarles un método matemático.
¿Se trata de modelos teóricos?
Nosotros venimos trabajando en la Universidad de Granada desde hace 20 años en esto. Generalmente, los investigadores del MIT utilizan un software comercial para simular sus trabajos teóricos antes de fabricarlos en sus laboratorios. Nuestra aporte más importante consiste en ir más allá de lo que ofrecen los paquetes numéricos comerciales. Lo que se consigue de momento es reducir la visibilidad en un margen de frecuencias muy estrecho y no en todas las direcciones por igual. Puesto que el ojo detecta multitud de frecuencias, la técnica hasta el momento sería capaz de esconder una frecuencia pero no las restantes. Es decir, que de momento esconderíamos un sólo color, pero no los demás. Una invisibilidad completa requeriría combinar varios de estos materiales.
Podría explicarnos de manera didáctica los fundamentos que sustentan este desarrollo
La técnica consiste en rodear al objeto que quiere esconderse por una pantalla formada por capas adyacentes de metamateriales, cuyos parámetros eléctricos y magnéticos hacen que las líneas que indican la trayectoria de la energía de una onda se abran al llegar al cuerpo, rodeándolo y volviendo a juntarse una vez atravesado el mismo, de manera que la onda se propaga como si no hubiera un obstáculo en su camino. La luz que llega a este cuerpo ni se refleja ni se dispersa y por tanto no puede ser visto por el ojo o detectado por un radar. El problema es que sólo se oculta el objeto a una determinada frecuencia y frecuencias muy cercanas a ésta.
¿Se abre la puerta para lograr la invisibilidad de objetos?
De momento podría hablarse de invisibilidad a una frecuencia, lo que tendría aplicaciones a sistemas como algunos radares. El ojo humano percibe más de una frecuencia (color) y en la práctica presenta una dificultad añadida frente a las aplicaciones en radares y es que éstos últimos trabajan con longitudes de onda más grandes, del orden del metro, mientras que el tamaño característico de la luz visible es mucho menor (del orden de las micras), lo que los hace más difícil de fabricar en el laboratorio.
¿Cuáles serían las principales aplicaciones de esta tecnología?
Por desgracia, las más inmediatas serían el ocultamiento de objetos a radares, pero no hay que descartar otras más amables que podrían pasar por hacer que las ondas de radio ‘no vieran’ un determinado obstáculo, pudiesen ser entonces capaces de atravesarlo y poder emitir una señal a puntos que no serían alcanzados si el obstáculo fuese visto y dispersase la señal que lo alcanza.