Escucha este artículo
Audio generado con IA de Google
/
En su primera aparición ante el comité de banca del Senado desde que asumió la presidencia del banco central de Estados Unidos, Yellen reconoció que “hemos visto bastantes datos suaves durante el último mes o seis semanas”, señalando las decepcionantes cifras con respecto al empleo, los hogares, las ventas comerciales y la producción industrial.
“Lo que tenemos que hacer es tratar de tener una mano firme con respecto a cuánto de estos datos débiles se pueden explicar por el clima y qué porción corresponde a un panorama menos fuerte”, dijo ella.
La Fed comenzó a “reducir” sus compras de activos en diciembre, reduciéndolas por US$10.000 millones al mes para llegar a US$65.000 millones, en un momento en el que la economía de Estados Unidos parecía estar acelerando a un ritmo cómodo.
Sin embargo, desde entonces las cifras han sido menos cómodas, y aunque los funcionarios de la Fed han sugerido que es difícil que algo les haga cambiar su política de reducción en las compras, la debilidad continua podría forzar al banco central a mantener estables las compras de activos.
“Si hay un cambio significativo en el panorama, ciertamente estaríamos abiertos a reconsiderar nuestras decisiones, pero no quisiera adelantarme a las conclusiones”, dijo Yellen, sugiriendo que la Fed todavía está determinada a seguir con la reducción en la compra de activos y todavía no está convencida de que la recuperación de los Estados Unidos esté padeciendo de una pérdida en su impulso.
Yellen también trató la guía a futuro del banco central de Estados Unidos, pues la tasa de desempleo de 6,6% está casi en el nivel de 6,5% que estableció la Fed como el límite para comenzar a aumentar las tasas de interés, que ahora son cercanas a cero.
La tasa de desempleo ha caído mucho más rápido de lo que la Fed había esperado, pero porque en muchos casos los estadounidenses están saliendo de la fuerza laboral en lugar de encontrar trabajo.
Muchos de los funcionarios de la Fed, entre ellos Yellen, creen que la tasa de desempleo apunta a un mercado laboral más saludable de lo que es el caso y hay un fuerte debate dentro del banco central con respecto a cómo cambiar la guía a futuro.