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“Los cielos nunca ayudan al hombre que no quiere actuar”: Sófocles.
Desde que ascendió de categoría en el fútbol profesional colombiano, el Boyacá Chicó ha sido un gran protagonista e incluso logró su primera estrella bajo la orientación técnica del entrenador Alberto Gamero y la presidencia del alma de la institución y su actual orientador, Eduardo Pimentel.
La construcción de un ideal en la vida requiere paciencia, dedicación, mentalidad triunfadora, capital, buen equipo de trabajo y deseos inmensos de sacar un proyecto adelante. Es el caso de Eduardo Pimentel, que con su equipo de apoyo han logrado mantener exitosamente lo que se han propuesto.
Actualmente realizan una buena campaña en la Liga Postobón 2014 en el campo deportivo, con cambios en su cuerpo técnico y continuando en la línea de tener jugadores de experiencia y recorrido junto con jugadores con proyección en el fútbol colombiano.
Volvió a la dirección técnica un hombre del fútbol, exjugador, que en sus inicios lo había dirigido. Es su máximo directivo, Eduardo Pimentel, con credibilidad ante sus dirigidos, conocedor de su oficio y acompañado de otro referente, Ricardo El Chicho Pérez. Hasta el momento van por buen camino en la orientación de sus dirigidos. Es un equipo ordenado tácticamente en el terreno de juego, con buen manejo del balón y mucha entrega en cada partido que hasta ahora ha disputado.
La combinación de experiencia y juventud normalmente le ha dado resultado al conjunto boyacense en esta temporada, con una buena base de jugadores del torneo pasado, encabezada por los futbolistas Diego Chica y Edwin Móvil, y le ha caído muy bien la llegada de Breiner Castillo y Armando Carrillo, entre otros.
El conjunto boyacense tiene estructura y herramientas de trabajo para ser buen protagonista de este torneo. Ahora es clave que el departamento lo apoye en la parte económica, lo mismo que los aficionados con su asistencia al estadio.