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Yaigoje Apaporis tiene una historia singular, una distinta a todos los demás parques nacionales que lo precedieron.
Para los indígenas, el Yuruparí es el recorrido de la vida y esta delineado por los ríos Vaupés y Apaporis. Sus creencias y lugares tradicionales están íntimamente relacionados con el camino del agua. Entonces, cuando las comunidades indígenas de la zona se vieron amenazadas por los proyectos mineros, pidieron que Yaigoje Apaporis fuera declarado Parque Nacional.
Esto jamás había sucedido. Antes, los parques se declaraban sobre los resguardos indígenas y las comunidades vivían con dos figuras traslapadas. Que las comunidades fueran las que solicitaran la protección de su territorio hizo que la declaratoria de este parque fuera especial. El Ministerio del Interior, Ambiente y Parques Nacionales viajaron a la zona para llevar a cabo la consulta previa. Una vez esta se surtió, nació Yaigoje Apaporis con un objeto doble: conservar la diversidad biológica y cultural.
Pero los intereses mineros de la zona no desaparecieron. Dos días después de la declaratoria, la compañía minera canadiense Cosigo Resources consiguió un título minero dentro del área protegida. Como no logró revocar la declaratoria del Parque, parece que presionó a las comunidades. Unos indígenas interpusieron una tutela alegando que no fueron debidamente consultados.
Ahora, la Corte Constitucional tiene en sus manos una decisión que marcará la historia ambiental y social de Colombia: el futuro de Yaigoje Apaporis. Si falla en contra de la tutela, fallará a favor a de la conservación de la diversidad biológica y cultural. Si falla a favor, será la primera vez desde la Constitución del 91 que se reverse la declaratoria de un Parque Nacional. Este precedente sería nefasto para el futuro del Amazonas y de los parques nacionales.
En Colombia los parques nacionales son constitucionalmente inembargables, inalienables e imprescriptibles. Se declaran a perpetuidad. Actualmente, 57 áreas pertenecen al Sistema de Parques Nacionales Naturales. Si la Corte decide tumbar la declaratoria de Yaigoje Apaporis, se crearía una jurisprudencia muy desafortunada para los objetivos de conservación del país, especialmente en una región vulnerable como el Amazonas.
El proyecto de Cosigo es de los primeros proyectos mineros en el Amazonas y de los más avanzados. Además del título minero adentro de Yaigoje Apaporis, Cosigo tiene dos títulos adicionales en la zona aledaña del parque, donde lleva más de cuatro años en fase de exploración. Este caso determinará lo que sucederá con sus otros títulos y mandará un mensaje claro sobre el valor de las áreas protegidas a las otras empresas que deseen explotar el Amazonas.
La garante de la Constitución tiene en sus manos un caso donde se definirá qué prima para Colombia: ¿la conservación de una cultura ancestral y su territorio o los intereses particulares de una empresa minera? ¿Y qué prima para Cosigo? ¿Respetar un parque nacional al renunciar al titulo minero dentro del parque o seguir insistiendo en explotarlo?
*Mary Lou Higgins ** Directora de WWF Colombia