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Paquita la guerrillera del bolero

Laura Galindo
21 de febrero de 2025 – 12:05 a. m.
Las Vegas (United States), 17/02/2025.- (FILE) - Mexican singer Paquita la del Barrio performs onstage during the 14th Annual Latin Grammy Awards Ceremony in Las Vegas, Nevada, USA, 21 November 2013 (reissued 17 February 2025). Paquita la del Barrio died at the age of 77, as confirmed by her representatives. EFE/EPA/PAUL BUCK *** Local Caption *** 51113585
“Paquita la del Barrio, de cierto modo, derribó parte del machismo que habitaba la música popular”: Laura Galindo
Foto: EFE - PAUL BUCK

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A Paquita la del Barrio le decían ‘la guerrillera del bolero’. Y para mí, eso fue. Despojemos por un momento el sustantivo de su carga histórica: una guerrilla es un grupo armado que lucha contra el poder hegemónico con el propósito de derribarlo por la fuerza y equilibrar cargas. Paquita la del Barrio, de cierto modo, derribó parte del machismo que habitaba la música popular y le dio a las mujeres una representación menos estereotipada en sus interpretaciones.

Dice Bourdieu que con el tiempo fuimos asociando emociones opuestas a lo masculino y a lo femenino y, bajo esas lógicas, construimos roles y disposiciones morales. Si las mujeres son sensibles, los hombres deben ser recios; si las mujeres son cariñosas, los hombres deben ser estrictos; si la mujeres son frágiles, los hombres deben ser fuertes. Bourdieu, desde luego, no lo dice como un logro, es un crítica severa a la desigualdad de género y a cómo se establecen jerarquías entre hombres y mujeres dentro de una sociedad: los hombres arriba, con la fuerza, el poder, el valor, y la mujeres abajo, con la sumisión, la obediencia y fragilidad.

La representación femenina en la música popular se construyó bajo las mismas lógicas. Mujeres engañadas y abandonadas –”Tal vez yo deba resignarme y no llamarte más, tal vez yo deba respetarme y no rogarte más”–, y hombres infieles, que se imponían a través de distintas violencias –”yo soy el aventurero, el mundo me importa poco, cuando una mujer me gusta, me gusta a pesar de todo”–.

Paquita la del Barrio, si bien no fue la compositora de su música, se encargó de darle voz y cuerpo a letras que invertían esos roles, que, por la fuerza –como dice el principio de guerrillas–, rompían las lógicas de género y proponían a las mujeres como sujetos activos, libres de expresar emociones más allá de la pasividad del duelo, y capaces de sentir ira, planear venganza, abandonar o desenamorarse.

Hagamos un repaso corto: “tres veces te engañé, la primera por coraje, la segunda por capricho, la tercera por placer”. “Ahí te dejo ese par de rodilleras, ¿sabes para qué? ¡Para que hinques a tu madre!”. “Gracias por acordarte de mi madre y sin hacer tanta bulla, te suplico que, también, me saludes a la tuya”. “Yo, yo no soy letra de cambio ni moneda que se entrega a cualquiera como cheque al portador”. Y, por supuesto, “rata de dos patas, te estoy hablando a ti porque un bicho rastrero, aún siendo el más maldito, comparado contigo se queda muy chiquito”.

A Paquita la del Barrio, adiós y gracias.

@LauraGalindoM

Laura Galindo

Por Laura Galindo

Periodista musical y cultural. Pianista de la Universidad Javeriana, magíster en piano de la Universidad Eafit, magíster en periodismo de la Universidad de Los Andes y MFA en Creative Writing de la New York University -NYU-. Editora cultural y presentadora en RTVC Noticias, de Señal Colombia.
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