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Teto Ocampo, el músico que llora la Sierra

Un cáncer terminó este miércoles con los días de un guitarrista fundamental en la historia de la música de Colombia. A mediados de los 90, cuando estaba en la cresta de la ola junto a Carlos Vives y los “Clásicos de la Provincia”, Ocampo decidió rebobinar y empezar de cero. En la cosmogonía indígena encontró su lugar en el mundo y desde allí un asiento en la inmortalidad.

Joseph Casañas Angulo
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Teto Ocampo no tuvo juguetes en la infancia. Nada de carritos o muñequitos de acción. Sus juguetes eran flautas, guitarras y cuatros.
Foto: Revista Cro

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El primer disco que compró Teto Ocampo fue Zenyata Mondatta, del tercer álbum de The Police. Luego, un amigo le regaló un casete con otro clásico de la banda británica: Reggata de Blanc. El pequeño Ernesto de once años no paraba de bailar en su cuarto con ganas de romper el mundo y refundarlo todo.

Joseph Casañas Angulo

Por Joseph Casañas Angulo

Comunicador social y periodista egresado de la Universidad Los Libertadores con diez años de experiencia en medios de comunicación. joseph_casanas jcasanas@elespectador.com

 

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