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¿En brazos de quién te espera?

Escoger bien la persona que se ocupará del bebé cuando los padres estén trabajando y definir los roles es fundamental antes de empezar de nuevo la rutina laboral.

Por El Espectador
24 de junio de 2011
¿En brazos de quién te espera?

El embarazo es un tiempo de preparativos organizados por papá y mamá, con frecuencia todos los padres durante la espera escogen el ajuar, disponen la habitación, el lugar donde nacerá, el médico que asistirá el nacimiento, el pediatra que posteriormente se encargará del control del crecimiento y desarrollo del pequeño y, claro está, también quién cuidará del bebé cuando los padres se reincorporen a sus rutinas diarias. Durante los primeros años de vida los niños presentan su mayor potencial de crecimiento y lo que alcancen plenamente depende, en gran medida, de la calidad del cuidado recibido durante su primera infancia.

Hoy en día las posibilidades de encontrar cuidados son más que en otros tiempos, están en las guarderías, salas cuna y claro está que el propio hogar.

Este último siempre será muy importante puesto que se trata del propio ambiente, seguro en muchos aspectos, donde habrá un ser especial como la abuela, una tía que pueda ofrecer supervisión o compañía al pequeño. Aquí las cuidadoras infantiles brindan la posibilidad de establecer continuidad en el método de crianza implementada por los padres, fomentar rutinas sanas, participar del desarrollo del niño bajo programas donde existe una planificación previa de las actividades para hacer con el niño.

Para obtener éxito en el cuidado de los niños siempre es bueno tener presente cuáles son las expectativas de los padres y de quién ofrecerá el cuidado a los hijos; determinar quién dará las normas para la crianza y establecer canales de comunicación francos y efectivos que planteen estrategias cuando surjan inconvenientes y también recordar que la información debe ser obtenida de fuentes confiables para la orientación en situación de salud y enfermedad en la entrega de cuidados. Los padres deben lograr acuerdos soportados en valores, principios, normas y pautas de enseñanza, que deben comunicar a las abuelas, tías y nanas cuando sean ellas las que permanecen con los infantes.

Para tener en cuenta

QUIDARTE es una empresa que capacita personas interesadas en el tema mediante talleres de 8 horas durante los cuales se refuerzan temas en actividades complementarias. Dirigida por la enfermera Teresa Concha y la doctora Amparo Díaz.

Información:

www.pediatraprenatal.com

Teléfonos:

6375026 – 5227623

Cuando entrevista una nana…

Reconocer en el primer encuentro habilidades de relación, de comunicación, empatía con la entrevistada. El niño debería estar presente puesto que muchas actitudes se pueden percibir espontáneamente de esa interrelación casual. La presentación personal sugiere elementos de orden, limpieza, responsabilidad. El lenguaje es una herramienta que evidencia coherencia, el tono de voz, los gestos deben estar de acuerdo con la situación y con el tema.

• Es válido ponerla frente a situaciones hipotéticas y evaluar las respuestas para determinar capacidad de reacción.

• No olvidar las referencias personales y confirmar las recomendaciones laborales.

 

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