Escucha este artículo
Audio generado con IA de Google
/
He podido disfrutar de conciertos inolvidables, como el de las Hermanas Labèque, en el Teatro Adolfo Mejía; en el concierto de Poulenc con la Orquesta Orpheus, y luego su presentación en la Capilla del Sofitel Legend Santa Clara, donde ofrecieron un original Carnaval de los Animales, acompañadas por el clarinetista Gabriele Mirabbasi, Cristian Guerrero en la flauta, Mario Criales en el bajo, Guillermo Ospina en la percusión y el cuarteto de cuerdas Manolov.
Aquí estos músicos excelentes se dieron gusto con la obra de Saint Säens. Las distintas partes solistas eran aplaudidas por el resto de la orquesta y las pianistas, creando una atmósfera muy divertida y especial que fue muy aplaudida por el publico.
De igual manera, fue un gran placer disfrutar de esos grandes artistas que son los hermanos Assad, en el Centro de Convenciones. En su conversatorio con la prensa ofrecieron interesantes perspectivas sobre su trabajo, sus proyectos y cómo ellos ven el futuro de la guitarra en el mundo clásico y popular. Imperdible. Un momento histórico de especial belleza, también en el Centro de Convenciones, fue el concierto “Del amor: un encuentro entre la poesía y el tango”, con el gran poeta antioqueño Juan Manuel Roca, que iba leyendo los poemas de su tocayo, el maestro Juan Gelman, mientras intercalaba pasajes de tango y música porteña el trío integrado por Armando de la Vega en la guitarra, Sergio Rivas en el contrabajo y el legendario Rodolfo Mederos con su inefable bandoneón. La magia de lo irrepetible se hizo sentir en el solo final de Mederos. De Buenos Aires a Cartagena en un solo aliento musical. Inolvidable.
Momentos muy especiales también los conciertos del Festival en los Barrios, como el de la iglesia de María Auxiliadora con el cuarteto de cuerdas Q-Arte y el quinteto Amarcord, que volvimos a disfrutar en una presentación al aire libre en la Sociedad Portuaria. Gran descubrimiento el Ensamble Agile, verdadera enciclopedia de música colombiana y llanera que deleitó a un público que abarrotaba la iglesia de Cristo Rey. Impactante el despliegue de virtuosismo de Elvis A. Díaz en la improvisación de pajarillo. Todo un maestro del arpa colombiana a pesar de su corta edad. El concierto de esa mañana contó también con el prestigioso dúo de Laurent Verney, viola, y Emmanuel Ceysson en el arpa que, entre otras delicias europeas que entregaron una interesante versión de la famosa Sonata en la mayor, de César Franck, originalmente para violín y piano.
Lo visto y oído en este evento se lo lleva uno grabado en los recuerdos como una experiencia llena de sabor, color y calor (del climático y del humano), sin duda cualidades que abundan en la mágica Cartagena.
* Daniel Fernández, Crítico musical Nuevo Herald