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Durante décadas las abundantes reservas energéticas de México estuvieron prohibidas a las compañías extranjeras. Sin embargo, la disminución de la producción en los últimos años y la llegada del nuevo presidente, Enrique Pena Nieto del Partido Revolucionario Institucional (PRI), le dieron un giro a más de 73 años de nacionalismo en la industria energética. El Senado aprobó, tras más de 20 horas de debate, la apertura de la industria de los hidrocarburos a la inversión privada y extranjera.
No importaron las protestas de la izquierda mexicana, que desde hace varias semanas cuando se anunciaron las reformas se tomaron las calles. El Senado aprobó la histórica reforma energética que modifica tres artículos de la Constitución y abre el sector al capital privado. Desde 1938, la Constitución de México prohibía las empresas privadas de petróleo y gas de invertir, permitiendo a la empresa del Estado, conocida como Pemex, monopolizar las reservas.
La producción de crudo de la estatal Pemex ha caído de 3,4 millones de barriles diarios en 2004 a sólo 2,54 millones en octubre 2013. Esto ha tenido un efecto negativo significativo en la economía mexicana, por lo que Nieto planea la renovación de la totalidad del sector.
Con 95 votos a favor y 28 en contra se abrió el camino para las empresas extranjeras como Exxon Mobil Corp. (XOM) y Chevron Corp. (CVX) de perforar territorio mexicano en busca de petróleo. El Senado sigue aun debatiendo detalles del proyecto de ley y puede hacer modificaciones antes de enviarlo a la Cámara Baja. Debido a que la reforma cambia la Constitución, se necesita la aprobación de al menos dos tercios del Senado y de la Cámara Baja. El debate en la Cámara podría comenzar el 14 de diciembre, según el diario Reforma, de Ciudad de México.
México es el noveno productor de petróleo del mundo, según la Administración de Información de Energía de EE.UU., y posee la mayor área con reservas de crudo inexplorada después del Círculo Polar Ártico. Analistas de la industria y los autores del proyecto de ley dicen que con la reforma se invertirán ocho años de caídas en producción para aumentarla a 4 millones de barriles por día en 2025.
El gobierno de Peña Nieto predice que la iniciativa atraerá la inversión y estimulará la producción, que a su vez impulsará el crecimiento anual del producto interno bruto de México en un 1% para el año 2018. Asimismo, el Ministerio de Finanzas proyecta que la economía se expandirá un 1,3% este año, por debajo del 3,9% en cada uno de los dos últimos años y la menor desde la recesión de 2009.
Antes del voto, el senador del PRI, René Juárez Cisneros, manifestó que lo que estaba en juego era «la responsabilidad histórica» de convertir al sector en «palanca del desarrollo nacional» y «aumentar la renta petrolera en beneficio de los mexicanos». Además, Ed Morse, director de la investigación de materias primas para Citigroup Inc. en Nueva York, afirmó en una entrevista telefónica que «la reforma, sin duda, llevaría una aceleración del crecimiento de la producción, ya que México es una zona muy rica de hidrocarburos tanto en tierra como en el mar. Siendo realista, podría duplicar la cantidad de petróleo que produce México».
La reforma es apoyada por el gobernante PRI, el Partido Acción Nacional (PAN) y el Partido Verde Ecologista (PVE). Los legisladores del Partido de la Revolución Democrática y los partidos aliados más pequeños se opusieron a ella, con algunos miembros interrumpiendo el debate, primero por cubrir la tribuna del Senado con una bandera, y después por cantar el himno nacional.
El líder de la izquierda no pudo estar en las protestas debido al infarto que sufrió hace una semana. Sus seguidores, sin embargo, rodearon el edificio del Senado.
Alberto Ramos, economista en jefe para América Latina del Goldman Sachs Group Inc., comentó en un informe de investigación, publicado el 8 de diciembre, que «el impacto potencial para el sector energético mexicano, que es ampliamente percibido como ineficiente y poco invertido, podría ser verdaderamente transformador. Esperamos la decisión de la Cámara Baja”.