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¿Respetas a tu hijo?

Desde el vientre materno, los niños merecen ser tratados con dignidad.

Por Redacción Mi Bebé
08 de septiembre de 2016
¿Respetas a tu hijo?

Cuenta la psicóloga Sandra Alejo, experta educadora prenatal, que desde los primeros días de la concepción, así se trate de un embarazo no deseado, a ese niño hay que hablarle con amabilidad pues, en el futuro, será un ser humano que merece ser tratado con dignidad y respeto. “Es preciso que esa nueva mamá diga: ‘Yo respeto que en mi cuerpo esté pasando algo. No quiere decir que ame a mi hijo. Respeto que estés acá y me levantaré mañana y diré que me siento diferente, siento  que me estoy acostumbrando y pasarán los días y empezaré a hablar contigo, hasta que llegue el momento en que acepte que me encanta lo que está pasando’.  Son las mismas etapas del amor: conocerse, conquistarse y enamorarse para llegar a amar”.

¿Qué significa, para nosotros, el respeto? ¿Tú, papá o mamá, cómo te respetas? Para Gigi Núñez, ese concepto, que aparentemente parece fácil de digerir, en realidad, no es muy claro para muchos adultos. Algunos confunden el respeto con ser autoritario, sobre todo, en situaciones cotidianas de casa. “Cuando el adulto siente que el niño lo está vulnerando, inmediatamente reacciona de manera irrespetuosa, porque desconoce sus propios límites y no tiene claro lo que significa mostrar respeto hacía sí mismo”.

El respeto empieza contigo mismo, con la necesidad de amarte, conocerte y valorarte. Cuando tienes claros tus límites y tus prioridades, te vas a mostrar firme y no vas a caer en conductas inadecuadas hacia tu hijo. Tu ejemplo le va a enseñar a respetar.

Muéstrale respeto, así:

Acéptalo como un ser único.


Ten en cuenta su etapa de desarrollo.


Confía en sus capacidades y permítele asumir tareas.


Háblale con tono respetuoso.


Hazlo partícipe de lo que pase en el hogar. Pregunta su opinión.
    

Escúchalo con atención y de manera consciente.
    

Reconoce y aprecia sus avances.

Irrespetas a tu hijo cuando:

Lo agredes física o verbalmente.


No lo involucras en las situaciones que viven en familia.


Haces cosas por él, sin dejarlo que asuma las consecuencias.
    

Invalidas sus pensamientos  y emociones.


Haces juicios de valor frente a sus acciones, o lo etiquetas.


Le dices qué y cómo pensar. Si lo sobreproteges.

Consejo Mi Bebé

El respeto mutuo hace más llevadera la crianza, porque tú y tu hijo se enfocan más en las soluciones, que en los problemas. 

Foto: Istock. 

 

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