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De los ‘inventos’ tácticos de Leonel ya se tenían noticias cuando dirigió la selección de Colombia y le dio por borrar a Falcao y por hacer extraños e incoherentes experimentos en los partidos contra Argentina y Venezuela.
Osorio le dio un soberbio repaso táctico a Leonel y sus dibujos con un fútbol tan simple como pragmático. Movió el equipo como un acordeón, jugó con dos, tres, cuatro y hasta cinco defensores, dependiendo del momento del partido, de las variantes del Cali, armó y rearmó el mediocampo, estiró y acortó el equipo. Claro, Osorio lleva ya dos años trabajando con esta nómina y los jugadores tiene cinco finales, una Libertadores, jerarquía y creen en el planteo de su técnico y este exprime la cabeza y saca variantes interesantes que le dan resultado. Por ejemplo, llevar a Medina al mediocampo para hacerle marcación hombre en la zona a Lizarazo fue todo un pepazo del técnico.
Como dicen en Santander, fue pelea de toche con guayaba madura. Que fácil, aplicando la ley del menor esfuerzo y con suma tranquilidad en la cancha, Nacional ganó su tercer torneo en el año demostrando una superioridad en el medio que debe preocupar a sus rivales pues el elenco paisa tiene nómina, técnico, dinero y capacidad administrativa para instalar un ciclo hegemónico de muchos títulos continuos.
Finalmente, es menester destacar dos futbolistas de Nacional aunque los títulos son logros colectivos. El defensor Murillo es todo un señor jugador, cierra bien, va bien arriba en las dos áreas, corta correctamente la cancha, sale jugando. Lástima que nunca le dieron una oportunidad en selección. Y el otro es Duque, el atacante, todo un portento de artillero, como va a todas, con izquierda, con derecha, con la cabeza, empuja, codea, es fuerte y resolutivo, le pega bien desde afuera. Lástima sus lesiones y unas piernas tan castigadas por las cirugías porque también es un señor jugador.
Felicitaciones a Osorio y su plantilla, son, sin duda alguna, los mejores del año.