
Escucha este artículo
Audio generado con IA de Google
/
La Dirección de Investigación Criminal e Interpol de la Policía (Dijín) es una de las dependencias de la Fuerza Pública y de investigación criminal colombianas con mayor prestigio, pero al parecer terminó siendo engañada. Desde 2019, varios uniformados que se instruyeron en perfilación criminal tienen dudas sobre la autenticidad de un certificado que recibieron en 2015 y los años siguientes por parte del perfilador criminal Brent Turvey, quien es autor de varios libros sobre esa materia y goza de buen prestigio en varios sectores que se dedican a la investigación de escenas del crimen y sus perpetradores.
En Colombia, Turvey dicta charlas en universidades, a ONU Colombia, Usaid, entre otros organismos, sobre casos de feminicidio, tortura, violencia sexual y homicidio como experto forense independiente. A pesar del gran prestigio que tiene, El Espectador conoció que fue denunciado en el interior de la Policía por, aparentemente, entregar certificaciones con una organización académica que, para el momento de entregar esas constancias académicas, no existía. La denuncia, en poder de este diario, señala que los certificados como las tarjetas de membresía fueron expedidos a nombre de dos entidades: The Academy of Behavioral Profiling (ABP) y la International Association of Forensic Criminologist (IAFC).
“Sobre la ABP, de acuerdo con la información pública disponible en la página web del estado de Alaska, esta se disolvió en el mes de marzo del año 2015, es decir, un mes después de expedidas las certificaciones y las tarjetas de membresía (…). Sobre la IAFC, según la información pública disponible en la página web del estado de Alaska, esta asociación se creó en el año 2017, es decir, no existía para la fecha en que se expidieron los certificados y las tarjetas de membresía (entre 2015 y 2017)”, dice la denuncia presentada ante la Policía, que es parte de la documentación que sustenta la queja contra el perfilador criminal. (Lea también: “Policías dejaron que 20 muchachos se quemaran en estación de Soacha”: concejal de Bogotá)
Y añade que “este agravio que continuó al otorgar una ‘extensión’ a las certificaciones y a las tarjetas de membresía en el año 2016, a través de una asociación disuelta y una asociación ficticia: la International Association of Forensic Criminologists, que nació apenas en el mes de enero de 2017. Es decir, la ABP y la IAFC son dos agrupaciones que no tenían ningún sustento legal para operar, sancionar o certificar programa alguno. Por lo que las certificaciones, tarjetas de membresía y la “extensión” otorgadas a miembros de la Dijín cuentan con serias fallas y representan falsedades comprobables sostenidas por Turvey”. Este diario se abstiene a publicar el nombre del denunciante por miedo a represalias.
Sobre esta denuncia, Turvey señala que es una acusación falsa. “ABP existe desde 1999 a la fecha y es la misma empresa que la IAFC (que cambia de nombre para que ABP fuera la división dedicada a certificar en perfilación). En 2015 se dejó de incorporar la ABP porque se registró en Alaska en 2010 la IAFC (que absorbe las funciones de la ABP y que está conformado por otros expertos y expertas internacionales. ABP es el nombre de la división que certifica en perfilación dentro de la IAFC”, afirmó Turvey. Además, señaló que esta denuncia se aclaró en el interior de la Policía, pero no aportó ninguna prueba que certificara que ocurrió así.
Cuatro fuentes le dijeron a este diario, incluido un psicoanalista de apellido Conrado, que quienes trajeron a Turvey a Colombia fueron la Unidad de Investigación Criminal de la Defensa (UID), una empresa que contrata con otras instituciones y reconocidas firmas de abogados en Colombia para recaudar pruebas y testimonios en procesos judiciales. El propio Turvey le explicó a este diario que mantiene una “alianza estratégica” con la UID para brindar estas charlas y conferencias en Colombia y que por ellas no reciben pago, salvo contadas veces que pagaron los viáticos del experto. (Le puede interesar: General (r) Palomino, a juicio porque habría tratado de frenar captura de empresario)
El representante legal de la UID, Damián Guevara, dijo a este diario que “los congresos en los que ha participado Turvey en Colombia con la Policía ninguno ha sido cobrado, al contrario, nuestra entidad ha sufragado parte de esos gastos gracias al convenio de colaboración que hemos tenido con la empresa que lidera el perfilador criminal. Ningún funcionario de la Policía ha tenido que sufragar algún gasto, ya que los congresos son gratis, incluyendo personal civil, asimismo la Policía no ha tenido que sufragar ningún dinero para alguna capacitación realizada por nosotros en la que haya participado Turvey”.
Un hombre en común entre Turvey y la UID es un viejo conocido del mundo judicial. Se trata del exfiscal anticorrupción Luis Gustavo Moreno, quien, paradójicamente, terminó envuelto en una trama de corrupción denominada el cartel de la toga: una supuesta red de magistrados, exmagistrados, abogados, fiscales, congresistas y gobernadores que torcían procesos penales ante la Corte Suprema. El antiguo hombre que Néstor Humberto Martínez nombró para hacerse cargo de casos de alto perfil en el interior de la Fiscalía terminó extraditado y hoy es testigo estrella contra los exmagistrados Francisco Ricaurte, José Leonidas Bustos, Gustavo Malo y Camilo Tarquino.
Mientras Moreno gozaba de prestigio y se codeaba con los poderosos de la política y de la Rama Judicial, estrenó el libro en 2014 en medio de esa misma ralea y en un evento en el que el logo de la UID aparecía frecuentemente. El libro de 354 páginas del confeso fiscal corrupto le destinó un corto capítulo a Turvey y es mencionado como un exagente del FBI. Sin embargo, tanto Turvey como su equipo desconocen por qué Moreno lo citó así y aseguran que él nunca se ha atribuido haber sido parte de esa agencia de EE. UU. Incluso, dice él mismo, ha criticado públicamente (y en el propio libro de Moreno) algunas prácticas de investigación criminal y forense desplegadas por sus agentes.
Moreno, antes de aterrizar en la Fiscalía, o sea, mientras se dedicaba a moverse entre la Corte Suprema y sus clientes que eran investigados por ese alto tribunal, fungió como asesor externo de la UID. Turvey comentó que nunca lo conoció en persona y que participó en su libro como parte de una solicitud que le hicieron en la UID. “Me pidieron que respondiera preguntas para su libro y que hiciera un video para la UID. No tuve contacto directo con Moreno Rivera. Yefrin Garavito (director de la UID) dijo que al exfical le gustó mi trabajo sobre el fraude forense, por lo que me pidió que respondiera algunas preguntas. Así que hice esto como parte de mi relación con la UID. (Noticia relacionada: “Las reformas en la Policía están en marcha”: ministro de Defensa Trujillo)
Cuando se le preguntó a Turvey del destino judicial que corrió el exfiscal Moreno, este señaló que se acababa de enterar por este diario. “Me enteré de esto hoy después de su consulta. Si estaba cometiendo delitos, me alegro de que lo arrestaran y lo metieran en la cárcel. Creo que la corrupción pública es un delito grave y debe ser castigado” mencionó Turvey, historiador y psicólogo de la Universidad de Portland con maestría en ciencias forenses y quien ha escrito más de 10 libros sobre perfilación criminal, reconstrucción de la escena del crimen y otros temas relacionados.
A su vez, Turvey también aparece rotulado como antiguo miembro de la FBI en una serie web protagonizada por el reconocido actor Rafael Novoa llamada “Hipótesis de un Crimen”. Turvey aparece en el capítulo 8 de esa miniserie web explicando su labor como perfilador criminal y relató uno de los casos que más lo impactaron en su carrera como analista de los hechos en una escena del crimen. En ese mismo caso, Turvey y Conrado señalan que desconocen por qué los productores les atribuyeron trabajar en el FBI y argumentaron que este era un programa de ficción.
El Espectador se contactó con la Dijín para que aclarara la situación y resaltó que esos cursos dictados por Turvey no tuvieron ningún valor. La entidad dijo ignorar si el perfilador criminal dio certificaciones con una empresa ficticia. Indicó, además, que tampoco tiene competencia para conocer si Turvey fue denunciado por estos hechos y desconoce si la situación fue aclarada. Cuando El Espectador preguntó si el director de la Policía, Óscar Atehortúa; el inspector de la institución, William Salamanca, o el director de la Dijín, Fabio López, conocían de la denuncia contra Turvey, la respuesta fue: “No existe registro documental donde se indique su conocimiento”. (Lea también: Las deudas del Congreso con las reformas de fondo a la Policía)