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Una sola cara de la moneda

20 de diciembre de 2021 – 12:10 a. m.

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En respuesta al editorial del 9 de diciembre de 2021, titulado “La diplomacia y las tensiones frente a Ucrania”.

El editorial “La diplomacia y las tensiones frente a Ucrania” solo presenta la versión de Estados Unidos y sus aliados del conflicto entre Rusia y Ucrania, es decir, una sola cara de la moneda.

Para el editorialista, Putin es un “maestro en el ajedrez político mundial”. ¿Sería propio de un maestro del ajedrez la jugada de amenazar con invadir Ucrania en los próximos días si no le dan garantías de que ese país no adhiera a la OTAN ni a la Unión Europea? Putin es un hombre de carambolas a tres bandas —una apuesta de esas no es de él—. Toda guerra está precedida de un casus belli. Putin no es tan tonto como para servirlo en bandeja a sus enemigos.

El editorial dice que “Moscú tomó y se anexó la península de Crimea”. Es su interpretación de los hechos. Crimea ha sido territorio ruso, el alma de sus gentes es rusa y todos allí hablan ruso. Pero resulta que Nikita Jrushchov la regaló a Ucrania cuando esta formaba parte de la Unión Soviética. Putin aprovechó la pelotera que se armó cuando el presidente ucraniano prorruso huyó después de que se desconocieran los acuerdos logrados con la oposición, y patrocinó un referendo en el que se le preguntó a la población si quería independizarse de Ucrania y solicitar la adhesión a Rusia. Algo similar sucedió con Kosovo que, con el patrocinio de Estados Unidos y sus aliados, se separó de Serbia por un referendo en el que no participaron los serbios. La propaganda occidental considera el proceso de separación de Kosovo legítimo y el de Crimea ilegítimo.

La versión de los rusos de la actual crisis con Ucrania es que Rusia está siendo rodeada por tropas enemigas —la OTAN—, cuyos misiles apuntan a territorio ruso. Mijaíl Gorbachov aceptó la separación de los países bálticos de la Unión Soviética y a cambio obtuvo la promesa de Bush padre de que la OTAN no se extendería a la frontera de la entonces naciente Rusia. Promesa incumplida, pues dichos países ya son miembros de la OTAN. Si se acepta a Ucrania en la OTAN, Rusia se encontraría rodeada por tropas enemigas en su flanco occidental y septentrional. Y frente a esta situación Estados Unidos le pide a Putin que adopte la moral de rebaño de que habló Nietzsche. Más bien hay que preguntarles a los rusos cómo quieren que él reaccione. También se le pide a Putin que retire sus tropas de la frontera con Ucrania. A dónde quiere que las mueva, responde Moscú, si las tropas se encuentran en territorio ruso en acción defensiva, ya que Estados Unidos está armando a Ucrania. La OTAN es una alianza militar de defensa, dicen los de un lado, y las operaciones militares de Rusia son defensivas, dicen los del otro lado, y así se va a la guerra.

Al leer su editorial me vinieron estas palabras de Nietzsche: “No existen los hechos, sino la interpretación de los hechos”.

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