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En vilo
A trancas y mochas el Congreso aprobó el controvertido Código Electoral. Sin embargo, su conciliación no se hizo en las sesiones ordinarias. Es tal el interés del gobierno Duque en aprobar esta esperada reforma, después de 34 años, que convocó a sesiones extras. El lío jurídico, dicen los entendidos, es que se trata de una ley estatutaria y, por tanto, esta debe ser aprobada por el Congreso en las sesiones ordinarias. Por supuesto, eso no incluye las sesiones extras. Así lo ha advertido en múltiples sentencias la Corte Constitucional. De tal suerte que este Código Electoral, a no ser que el alto tribunal dé un timonazo en su jurisprudencia, nació muerto.
Más “lobby”
En el último año ha habido cambios sustanciales en la conformación de la Corte Constitucional. El presidente Iván Duque ha logrado incluir a dos nuevos magistrados: los juristas Jorge Enrique Ibáñez y la exfiscal delegada Paola Meneses. La gran pregunta entonces es si este Código Electoral, que tanto interesa al gobierno, al registrador Álex Vega, al contralor Felipe Córdoba, al fiscal Francisco Barbosa y hasta al defensor del Pueblo, Carlos Camargo, quienes estarían apoyando la iniciativa, podrá obtener la aprobación final. Muchos vaticinan que no, pero el registrador, el fiscal y el contralor tienen muy buenos amigos en ese tribunal. Meneses, que no se ha posesionado, era subalterna de Barbosa.
Paridad enredada
Una de las conquistas claves de esta reforma legal era que disponía de la paridad en las listas de candidatos a los cargos de elección popular. Pero mientras se hablaba ede salto histórico, en un país que tradicionalmente les ha entregado el poder a los hombres, por debajo se cocinaba la letra menuda del controvertido Código Electoral. Por ejemplo, las superfacultades que le otorga al registrador nacional en materia de contratación y burocracia. Los más suspicaces aseguran que el exalcalde de Barranquilla Alejandro Char, aunque no se deja ver de nadie, estaría tras bambalinas en esta movida política con miras a las presidenciales de 2022. Como se sabe, el expresidente Uribe ya ha tenido encuentros con la casa Char para una alianza política.
Cantada
Como lo anticipamos en esta sección, la secretaria jurídica de Palacio, Clara María González, renunció a su cargo. Desde hace meses se sentía sola y estaba cansada de batallar contra los cantos de sirena de los políticos cercanos al presidente Duque. Quienes conocieron de cerca su trabajo, aseguran que era la única capaz de llevarle la contraria al uribismo purasangre en materia de decisiones de gran calado. La reconocida abogada, además, terminó decepcionada e incómoda con el jefe de Estado porque cuando la ternó para la Fiscalía jamás la apoyó, como sí lo hizo con su amigo de pupitre, Francisco Barbosa, así como tampoco pensó en su nombre para la Procuraduría y menos para la Corte Constitucional. Hoy, dicen sus amigos, González está feliz de volver a su oficina privada, pero ¿quién podrá reemplazarla en ese oficio de decirle no al primer mandatario?
Las cuentas
El ministro de Hacienda, Alberto Carrasquilla, no logró dar su salto a la gerencia del Banco de la República, pero sí ultima detalles de la próxima reforma tributaria. El eufemismo de las exenciones y las cuentas del comité de expertos tienen nombre propio: la idea de gravar con el IVA la canasta familiar. Para lograr semejante hazaña en un país empobrecido, con el desempleo por las nubes, con los empresarios asfixiados y con una economía maltrecha, Carrasquilla ya ha empezado a mover sus hilos. Sus escuderos en lo que viene en 2021 son los viceministros del Interior, Daniel Palacios (quien reemplazará muy pronto a la ministra Alicia Arango), y de Hacienda, Juan Alberto Londoño. Tienen ascendencia en el Congreso y han sido claves en los acercamientos de la Casa Char con el gobierno Duque. ¿Les alcanzarán los amigos para aprobar una reforma tan agresiva?
Una novela
El exfiscal Anticorrupción Gustavo Moreno, quien regresó al país en los últimos días para purgar su condena por el cartel de la toga, sigue a la espera de que pueda ser trasladado del búnker de la Fiscalía, donde está recluido, al Centro de Estudios Superiores de la Policía (Cespo), tal como lo han ordenado dos jueces de la República. El Inpec se ha negado a trasladarlo allí, asegurando que ese lugar no tiene las condiciones para ser un sitio de reclusión, aunque allí han purgado sus condenas personajes como el exdirector del DAS Miguel Maza Márquez y hasta exfuncionarios vinculados al carrusel de la contratación en Bogotá. Allegados al exfiscal aseguran que no puede ir a otro lugar porque en La Picota están detenidos varios personajes que Moreno investigó cuando era fiscal o con los que tuvo tratos ilegales en el cartel de la toga. Y que si lo envían a cualquier patio común sería una sentencia de muerte, porque varios están interesados en silenciarlo. “No estoy cargado de tigre con nadie, pero sí voy a honrar mis compromisos con la justicia y seguiré en mis denuncias”, ha dicho Moreno.
Lluvia de fallos
Muchos chicharrones tiene que fallar la Corte Constitucional en 2021. Además de la constitucionalidad del nuevo Código Electoral, tendrá que pronunciarse sobre la despenalización total del aborto y la cadena perpetua para asesinos y violadores de niños. Todos temas sensibles y polarizantes. Además, la Corte tendrá que definir dos asuntos claves en materia de paz: si se reviven o no las 16 curules para las víctimas y dar su última palabra sobre los baldíos de la nación en una demanda que tiene incidencia en la implementación del acuerdo y que está en el despacho del magistrado Antonio José Lizarazo. El alto tribunal también tendría que revisar la reforma tributaria y una demanda sobre los riesgos del teletrabajo.
Defensa blindada
El gobernador del Magdalena, Carlos Caicedo, enfrenta desde hace años una investigación por su supuesto rol en una serie de asesinatos de líderes de la Universidad departamental cuando él fue rector. La hipótesis de la Fiscalía es que Caicedo se habría aliado con paramilitares. Ahora, a su equipo de defensa se sumó un peso pesado: el exmagistrado auxiliar de la Corte Suprema, Iván Velásquez, quien desde el alto tribunal impulsó las pesquisas por la parapolítica y logró condenas ejemplares contra decenas de congresistas. Su primera tarea será destrabar el proceso, que se encuentra detenido desde que Caicedo asumió como gobernador y lo tomó un fiscal delegado ante la Corte.
Nuevo gerente
El periodista Germán Espinel, quien llegó a El Espectador en 1997 a hacer prácticas profesionales y después hizo carrera en la televisión en Noticias Caracol, acaba de ser designado allí como gerente de producción en reemplazo de Lizette Arango, nueva vicepresidenta de Operaciones, Noticias y Deportes del Canal Caracol. Estas movidas se dieron tras la muerte de Luis Calle, uno de los personajes más importantes de la televisión colombiana en los últimos 35 años y cerebro del andamiaje de todos los productos periodísticos del Canal Caracol.