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Un tribunal neerlandés condenó este jueves a cadena perpetua a los ciudadanos rusos Igor “Strelkov” Girkin y Serguéi Dubinsky, y al ucraniano Leonid Kharchenko, por el derribo en 2014 del avión comercial MH17 de Malaysia Airlines en una zona del este de Ucrania dominada por separatistas prorrusos. El vuelo cubría la ruta Ámsterdam-Kuala Lumpur (Malasia).
Los sospechosos fueron juzgados en ausencia.
“La corte ve los cargos tan graves que considera que solo la pena máxima de encarcelamiento resulta apropiada”, subrayó el juez Hendrik Steenhuis, en el caso relacionado con esa tragedia que dejó 298 muertos. El juez explicó que los tres fueron fundamentales en el atentado, aunque ellos creían que disparaban contra un avión militar.
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El Tribunal dejó absuelto a un cuarto sospechoso: el ciudadano ruso Oleg Pulátov por falta de pruebas sobre su responsabilidad criminal. A los otros tres se les consideró coautores del derribo del avión. Sin embargo, aún falta conocer quién dio realmente la orden de disparar contra el avión desde un territorio controlado por rebeldes prorrusos. Los jueces dictaron sentencia en el complejo judicial de alta seguridad de Schiphol, ubicado a pocos metros del aeropuerto de Ámsterdam del que partió el avión.
Entre el repertorio de pruebas hubo unas llamadas telefónicas interceptadas por la inteligencia ucraniana. En ellas se escuchaba a los rebeldes prorussos en el este de Ucrania en medio de la confrontación armada por la separación de la región del Donbás. En febrero de 2014, esos rebeldes pedían ayuda a Rusia: mientras que el sospechoso Pulátov supuestamente exigía defensas antiaéreas de más alto rango para dispararle a los aviones de Ucrania a mayor altura, Dubinsky se quejaba de “una situación desastrosa” ante un cerco de las fuerzas militares ucranianas.
Sin embargo, pese al contexto, los sospechosos no eran militares. Por eso, la fiscalía neerlandesa consideró que se les debía juzgar como a ciudadanos comunes y corrientes desde la justicia ordinaria y que ellos “no debían estar luchando ahí” ni mucho menos cometer actos de violencia.
Guirkin, de 51 años, era un exespía ruso al que designaron como el ministro de Defensa de la República popular de Donetsk y estaba en contacto con Moscú para obtener la ayuda del sistema de misiles.
Dubinski, de 60 años, también vinculado a los servicios de inteligencia rusos, era el responsable de los servicios de información militar de los separatistas y supuestamente dio la orden de activar los misiles.
Pulatov y Kharchenko eran sus subordinados y, según la fiscalía, se encargaron de llevar los misiles hacia el lugar de lanzamiento.
Los jueces encontraron responsables a los tres condenados de desplegar misiles BUK desde una base militar en Rusia e instalarlos en el lugar desde donde se lanzaron, aunque no fueron ellos los que pulsaron el botón.
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“Hay numerosas pruebas que nos permiten llegar a esta conclusión”, como “un fragmento en forma de mariposa encontrado en el cuerpo de un miembro de la tripulación”, explicó un juez.
El tribunal rechazó la hipótesis alternativa defendida por el abogado de la defensa de que un caza ucraniano estuvo implicado en el derribo del avión.
Los jueces también aseguraron que la República popular de Donetsk se encontraba entonces “bajo control de la Federación rusa”.
Moscú siempre negó cualquier implicación en esta tragedia y se ha rehusado a entregar a los sospechosos, puesto que la Constitución rusa prohíbe la extradición de nacionales.
¿Quién dio la orden?
El presidente de la Fundación del Desastre Aéreo del MH17, Piet Ploeg, quien perdió a su hermano, su cuñada y su sobrina y es portavoz de los familiares de las víctimas, subrayó el interés del colectivo por esta sentencia. “Llevan ocho años esperando, es una fecha muy importante en el camino hacia la justicia, y la verdad de lo ocurrido con el MH17″, señaló.
Para los familiares, lo importante ahora es que la justicia responda a tres preguntas: de dónde vinieron los misiles BUK, de dónde se disparó, y cuál fue el rol de los cuatro sospechosos.
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Aunque Ploeg no cree que se cierre la herida, afirmó que “realmente espero que este día sirva a los familiares (de las víctimas) para avanzar en sus vidas”, en declaraciones en el exterior de la sala de audiencias.
Ploeg exige a las autoridades neerlandesas que identiquien quién dio la orden de disparar el misil, pues se sabe que no fue ninguno de los cuatro sospechosos. Para él, también es importante determinar cuál fue el papel jugado por Rusia.
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