
Escucha este artículo
Audio generado con IA de Google
/
El petróleo tuvo su aumento más fuerte en seis meses, al tiempo que la posibilidad de una intervención militar occidental en Siria preocupa a los inversionistas dedicados a poner su dinero en este sector energético y de hidrocarburos.
El ICE October Brent aumentó 3,3% para llegar a US$114,35, su punto más alto en lo que va corrido del año, mientras que los analistas lanzaban la advertencia de que los ataques aéreos podrían tener consecuencias para la industria petrolera en el país vecino de Irak y complicaría la solución al enfrentamiento en torno a las ambiciones nucleares de Irán. Todo un lío regional.
“El riesgo para el mercado del petróleo es la posibilidad de que el conflicto en Siria se extienda a los países vecinos, que producen petróleo, y se ponga en riesgo la producción regional”, escribió Helima Croft, analista de Barclays.
Los poderes occidentales parecen estar alistando una respuesta al supuesto uso de armas químicas por parte del gobierno de Siria durante la guerra civil en el país y es eso precisamente lo que tiene temblando a los inversionista privados que se desenvuelven en el negocio.
Mientras que Siria es un productor relativamente pequeño de petróleo —ya no exporta los 400.000 barriles diarios de producción que tenía antes de la guerra civil—, sí se considera que el conflicto tiene importantes implicaciones para los productores regionales más grandes.
Arabia Saudita e Irán, dos de los productores más importantes de petróleo en el mundo entero, han apoyado a bandos opuestos en el conflicto, en el que los rebeldes sunitas se enfrentan al gobierno chiita.
Irak, el segundo productor más grande de petróleo en el cartel de la OPEP, el club de los países productores del combustible, ha visto un agudo aumento en la violencia sectaria, al tiempo que los refugiados ingresan al país en masa desde Siria.
El mercado del petróleo tradicionalmente es visto como una manera en que los grandes inversionistas, como los fondos de pensiones, pueden apalancarse contra el riesgo de conflicto en el Medio Oriente, porque los precios del petróleo aumentan cuando hay temores de escasez, mientras que otros activos, como las acciones, caen.
No obstante, los corredores dijeron que no habían visto una entrada de inversionistas no petroleros al mercado, mientras que la mayoría del comercio de ayer se vio liderado por los productores y consumidores de petróleo, y los fondos de apalancamiento que comercian activamente en commodities.
Mientras que los volúmenes aumentaron, no estuvieron sobre el promedio de forma significativa, lo cual sorprendió a algunos participantes en el mercado.
Los precios del petróleo han aumentado de forma estable desde comienzos de julio, mientras que los enfrentamientos entre los islamistas y el ejército de Egipto han generado preocupaciones en torno al flujo de petróleo a través del Canal de Suez y el oleoducto Sumed, que son puntos claves de tránsito para el comercio mundial de petróleo.
Los ataques de las milicias en Libia y su actividad, así como el robo de petróleo en Nigeria y una serie de interrupciones no planeadas en otros lugares, también han reducido los suministros. Esto también ha contribuido al aumento en los precios.