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El ministro iraní de Asuntos Exteriores, Alí Akbar Salehí, mostró este lunes su rechazo a una eventual renuncia del presidente sirio, Bachar al Asad, tras la reunión que mantuvo en la víspera con otros miembros del llamado «grupo de contacto para Siria».
«La renuncia de Al Asad fue uno de los puntos de desacuerdo en el encuentro de ayer», señaló Salehí, que este martes fue recibido por el presidente egipcio, Mohamed Mursi, y se reunió con el secretario general de la Liga Árabe, Nabil al Arabi.
En declaraciones a la televisión egipcia, el titular de Exteriores iraní consideró que «imponer condiciones ‘a priori’ debilita el proceso que debe llevar a una solución para la crisis» en Siria y se mostró «optimista» por la labor del nuevo grupo de contacto.
Irán es el principal aliado del régimen sirio en la región, frente a la oposición que mantienen Egipto, Turquía y Arabia Saudí, los otros integrantes del citado grupo, hacia Al Asad.
Al primer encuentro a nivel ministerial de este cuarteto acudieron Salehí y los jefes de la diplomacia egipcia, Mohamed Amr, y turca, Ahmet Davutoglu, con la ausencia del titular de Exteriores saudí, Saud al Faisal.
Los asistentes a la reunión decidieron anoche proseguir sus consultas en el futuro, en paralelo a la reunión de la Asamblea General de la ONU de la próxima semana, indicó Salehí.
El responsable iraní destacó que la iniciativa de estos cuatro países «se produce en un momento adecuado y completa los esfuerzos de la comunidad internacional», entre ellos la misión del enviado especial de la ONU y la Liga Árabe para Siria, Lajdar Brahimi.
En su opinión, la solución del conflicto sirio requiere de las negociaciones entre todas las partes, incluida la oposición y el Gobierno sirios, que deberán estudiar las proposiciones que se formulen y que deben ser «prácticas y aplicables».
Por su parte, una fuente diplomática de la Liga Árabe informó de que en el encuentro entre Salehí y Al Arabi, el ministro iraní subrayó que su país respalda un cambio gradual y no repentino en Siria para resolver la crisis.
En este sentido, Salehí agregó que conversará con el régimen sirio para hallar una solución y afirmó que su país está dispuesto a acoger un diálogo entre el Gobierno de Damasco y la oposición.
En su reunión con el presidente egipcio, el ministro de Exteriores iraní expresó la disposición de Teherán para aumentar el nivel de sus relaciones bilaterales, rotas desde el triunfo de la Revolución Islámica de Irán, en 1979.
Según la agencia de noticias estatal egipcia Mena, Salehí también abogó por elevar la relación diplomática, con el intercambio de embajadores.