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Es un hombre poco expresivo. Cortante a la hora de hablar y eso sí, sin pelos en la lengua.
Lo cierto es que Diego Édison Umaña, nacido en Cali hace 54 años y padre de seis hijos, cumplió al pie de la letra lo que prometió cuando a comienzo del año firmó con el Atlético Júnior, luego de pasar una temporada amarga con un América de Cali en el que la falta de dinero imperó.
"Llego a Barranquilla con el propósito de dar lo mejor de mí para que el equipo sea protagonista", dijo el estratega que el miércoles en la noche dio la última puntada a sus promesas, al ganar la sexta estrella para el cuadro barranquillero.
Vestido de sudadera y con la camiseta del Júnior, Umaña lució más nervioso que de costumbre. De hecho, nunca permaneció sentado en el banco, cuando normalmente lo acostumbra. Y no era para menos: el estratega conquistó su segundo título profesional como técnico, luego de darle al América la estrella número 13 en el Torneo Finalización de 2008. Con el mismo cuadro vallecaucano logró el subcampeonato de la Copa Libertadores en 1996, tras perder la final con el River Plate.
"Cuando llegué al Júnior, vi que en el camerino tenían la foto de los cinco técnicos campeones y de inmediato pensé: ‘qué bueno que mi foto apareciera aquí’. Y hoy cumplí este sueño. La verdad, estoy muy emocionado de ver a toda la hinchada barranquillera tan feliz", dijo Umaña, quien ha dirigido a Santa Fe, América (en tres oportunidades), Millonarios, Barcelona de Ecuador, Centauros y Quindío.
"Este título se lo quiero dedicar a mi madre, que falleció en 2007; a mis hijos y a Lucero, mi esposa", agregó Umaña, quien el 23 de mayo de 2006 pasó uno de los peores sustos de su vida. Dirigía entonces al Quindío y en un partido ante el Cali empezó a sentir un dolor en su brazo izquierdo. Terco como es, no le paró bolas y siguió en el banco. El médico del equipo quindiano lo examinó y le dijo: "Nos vamos para el hospital, usted está sufriendo un infarto". Diego Édison no tuvo más para contestarle que: "Qué bueno sería morir en el ruedo".
Por suerte el infarto del miocardio que sufrió no tuvo consecuencias funestas para Diego Édison Umaña, quien como ese mismo corazón valiente se convirtió anoche en el sexto técnico en ganar dos títulos con equipos diferentes, sumándose a la lista de Gabriel Ochoa, Luis Augusto García, Vladimir Popovic, Pedro Sarmiento y Óscar Héctor Quintabani.