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Tres cartas de los lectores

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Recuerdos

Recuerdo cuando en el colegio me enseñaban de democracia y derechos humanos, así como de las instituciones globales como la Organización de las Naciones Unidas (ONU) y cómo iban a traer la paz mundial. Varias décadas después el mundo liberal está en llamas y cada vez más celebramos a dictadores y caudillos autoritarios. Este cambio de paradigma me asfixia, aunque supongo que es lo que ocurre siempre que hay esas tensiones sociales. En todo caso, gracias a El Espectador por ser una pequeña y necesaria luz que nos recuerda por qué queríamos esas instituciones en un principio. Aunque la lucha contracorriente siga siendo inútil, no por eso pierde su importancia. A resistir.

David Mayorga.

Sobre Fajardo y la Fiscalía

Me siento incómodo de la defensa que hace el diario del doctor Sergio Fajardo.

Entiendo las razones presentadas con claridad para criticar a una Fiscalía cada vez más activista, pero creo que es muy peligroso cuestionar de esa manera a la institucionalidad. ¿Se hizo acaso lo mismo cuando el presidente Álvaro Uribe estuvo en la palestra? No, de hecho lo que se hizo fue proteger a las instituciones. ¿Entonces?

Federico García.

¿Más impuestos?

El presidente Iván Duque dice que no es una reforma tributaria, sino una apelación a la solidaridad. Desde el Ministerio de Hacienda se invoca la necesidad de poner la cara por los amigos y la familia.

Claro, no nos cuentan que la “no-reforma-tributaria” busca llenar un hueco de $9 billones creados por la pasada “tampoco-era-reforma-tributaria”.

Si un amigo viene y le cuenta que se mecatió en cositas la plata ahorrada para los tiempos difíciles, ¿la solidaridad es la respuesta? ¿Más cuando no hay mecanismos prometidos de no repetición?

Es que ni siquiera en el discurso hay atisbos de contrición o reflexión. No, ellos hicieron todo muy bien siempre desde la muralla tecnócrata creada por economistas muy serios e infalibles.

Mientras tanto, el desempleo sigue por las nubes, las empresas amenazan con irse, la promesa de una tributación progresiva queda en el traste y los colombianos… bien, gracias por preguntar.

Estamos condenados a la mediocridad de la política fiscal, porque los poderosos siempre saben lo que hay que hacer, según ellos.

Elvira Ramírez.

Envíe sus cartas a lector@elespectador.com

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